El Reiki se sirve de la disposición de la persona para ser curada, potenciando así la capacidad de autocuración de cualquier persona. Es así como una confianza básica entre el practicante de este sistema y el cliente puede provocar resultados milagrosos. El Reiki (también conocido por “amor y luz”) significa “fuerza de la vida universal”, una energía que existe alrededor nuestro que nutre todos los organismos vivientes. En Reiki, se accede a esta energía vitalizadora desde la fuente, en su forma más pura y más potente y se canaliza al cliente.

En su forma holística verdadera, el sistema trata conjuntamente los planos emocional, físico, mental y espiritual, muy acorde con el principio de que todas las variantes están intrínsecamente ligadas y de que la raíz del “mal” “estar” reside mucho más allá de los síntomas físicos que se presenten. Aparte de usarse con fines curativos, muchos utilizan el Reiki de manera preventiva. Como si de el mantenimiento de tu coche se tratara, un reequilibrio regular de los chakras y una limpieza de los meridianos puede hacer maravillas para que tu sistema inmune y tu espíritu se mantengan activos. Aquellos activados con el Reiki comentan habitualmente que tienen un sentimiento de tranquilidad, protección y de una visión más clara y positiva del mundo a su alrededor, disfrutando de un enfoque más elevado de la vida. Es aquí donde el Reiki es inmensamente útil para aquellos con tendencia a la depresión o con una falta de dirección, objetivo o perspectiva. Adicionalmente, su probada habilidad para aliviar el dolor y la ansiedad resulta clave en el tratamiento de enfermedades graves y crónicas y en cualquier tipo de dolor articular, en la espalda o muscular. La relajación que produce una sesión elimina en sí mismo mucho del dolor físico o mental que traiga un cliente y es frecuente que haga lo mismo con el insomnio y otros estados relacionados con la ansiedad. Junto con sus profundas cualidades energéticas, el Reiki también ofrece a las personas sensibles una alternativa al tacto más invasivo del masaje.
El Reiki es un sistema protegido y autoregulado, yendo instintivamente donde quiera que se necesite. El practicante simplemente actúa como un conducto entre el cliente y dicho sistema. Existen tres niveles (grados) para formarse en Reiki. El nivel 1 está diseñado para dotar al alumno con las herramientas para tratarse a sí mismo, a los amigos y a la familia. El nivel 2 es para aquellos que puedan querer practicar el Reiki profesionalmente. El nivel 3 es el nivel de Maestría, indicado para aquellos que buscan aumentar su comprensión del sistema y enseñar a otros.
Por regla general, un nivel más alto alcanzado por el practicante se refleja en una experiencia más profunda para el receptor. Sin embargo, siempre hay excepciones a esta regla y ten la garantía de que el Reiki no puede hacerte daño, independientemente de las manos en que esté. Así que, si te decides por un tratamiento de Reiki, asegurarse de que el terapeuta tiene al menos el nivel 2 es importante aunque el resto es simplemente cuestión de seguir a tu corazón y a tu alma dónde quiera que de manera natural te lleven.

¿Buscas una propiedad en Ibiza o Formentera?
Deja que nuestro asistente IA te ayude a encontrar tu propiedad ideal en Ibiza
Artículos Sugeridos
Salud y bienestar
Los beneficios del Yoga
Diciembre 2025 - Febrero 2026
·1184 vistas
Salud y bienestar
El misterio de la consciencia
Octubre - Diciembre 2025
·1104 vistas
Salud y bienestar
Los centros energéticos de tu cuerpo
Agosto - Octubre 2025
·1106 vistas
Salud y bienestar
El arte de vivir conscientemente
Junio - Agosto 2025
·1110 vistas
Salud y bienestar
La ciencia de la felicidad
Abril - Junio 2025
·1074 vistas
Salud y bienestar
Visualiza tu vida
Abril - Junio 2025
·1009 vistas