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Combatiendo el racismo con lectura

Por María V. R.
21 Jul 2020 6 Share
En lugar de castigar a un grupo de jóvenes por un acto vandálico racista, una fiscal del estado de Virginia (EE.UU.) ha optado por hacerles entender lo erróneo de su conducta a través de la lectura de libros y ¡funcionó! En septiembre de 2016 cinco adolescentes fueron acusados de hacer grafitis en una antigua escuela en la que, durante la época de la segregación, se enseñaba solo a niños negros. El colegio fue pintado con esvásticas y declaraciones racistas. La fiscal del condado, Alexandra Rueda, se dio cuenta de que estaba ante una oportunidad para convertir un incidente horrible en un método de educación alternativa. «Ninguno de los chicos tenía un historial delictivo y nunca se habían metido en problemas. Era obvio que su motivación no era de tipo racial. Fue todo lo contrario, no sabían nada sobre racismo y no entendieron la trascendencia de lo que estaban haciendo». Alexandra rememoró aquello que le había abierto los ojos a otras culturas y religiones cuando ella tenía su edad… y fue la lectura.

Así que, en vez de simplemente incriminar a los jóvenes con libertad condicional, la fiscal elaboró una variada lista de 35 libros que tratan sobre el dolor y las tragedias derivadas de las injusticias raciales. Khaled Hosseini, Elie Wiesel, Maya Angelou y Alice Walker fueron solo algunos de los autores icónicos que ella incluyó en la lista. A los chicos se les dio la orden de leer un libro al mes durante un año. Por cada libro leído debían escribir un ensayo de 3.500 palabras sobre las consecuencias del racismo, la intolerancia y los prejuicios. La sentencia de Rueda tuvo exactamente los mismos efectos que ella esperaba. Los jóvenes continúan con sus estudios, y en base al experimento se ve que todos se arrepienten de su crimen. Un ejemplo de su rehabilitación es la conclusión de uno de estos ensayos, que indica: «Todos deberían ser tratados con igualdad, sin importar la raza, la religión ni la orientación sexual».
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