Muchos tejados de Ámsterdam se han convertido en esponjas gigantes que harán que la ciudad sea más resistente a las fuertes lluvias. Los holandeses siempre han sido famosos por su capacidad para encontrar formas innovadoras de controlar el agua, ya que gran parte de su territorio se encuentra bajo el nivel del mar. Ahora, sus expertas habilidades en la gestión del agua se están utilizando para transformar el horizonte urbano de Ámsterdam, de terracota, hormigón y tejas a césped verde y tierra marrón. Forma parte de una nueva tendencia de resiliencia climática en arquitectura y planificación urbana conocida como el concepto de "ciudad esponja". Los tejados, con un jardín de plantas que necesitan agua, musgo y tierra, absorben el exceso de agua de lluvia y la vierten al edificio según sea necesario para usarla en los inodoros o regar las plantas en el suelo. Cuando se pronostican fuertes lluvias, un sistema de válvulas inteligentes vacía el agua de lluvia almacenada en los desagües pluviales y alcantarillados municipales antes de que llegue el mal tiempo. Esto permite que el tejado absorba la lluvia y reduzca las inundaciones en la ciudad. Es comprensible el nombre de "ciudades esponja", ya que los tejados de los edificios se pueden escurrir y rellenar como una esponja. En Ámsterdam ya se han equipado con estos sistemas unos 50.000 metros cuadrados de tejados planos metropolitanos, cuya capacidad de absorción supera los 500.000 litros.
Los expertos en este campo señalan que la utilidad del concepto de ciudad esponja no se limita a las zonas donde llueve demasiado. Señalan que es adaptable a diversas zonas urbanas con diferentes patrones climáticos. El mejor ejemplo de cómo puede asumir un papel diferente es su uso en regiones propensas a la sequía, por ejemplo, en zonas de Italia y España (como Ibiza), donde el agua escasea, este concepto puede utilizarse para la captación de agua de lluvia. El agua absorbida por los tejados durante las lluvias intensas puede utilizarse para fines municipales, lo que reduce la presión sobre los acuíferos subterráneos. El exceso de agua en el tejado esponja también puede utilizarse para refrigerar el edificio en climas cálidos. Quizás Ibiza podría considerar esta opción como parte de la solución a las graves inundaciones que se produjeron en la ciudad el pasado mes de octubre.