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De cuando el río de Santa Eulària llevaba mucho agua

Por Helena Sánchez
1 Sep 2018 619 Share
El río de Santa Eulària fue una corriente de agua continua hasta el aumento de la explotación de los acuíferos relacionado con el cambio de modelo lucrativo que originó el turismo. 

Nace en tierras de Sant Mateu, pasa por Sant Miquel, Santa Gertrudis y desemboca en el mar en Santa Eulària, con un recorrido de 17 km. Un puente peatonal permite atravesar el río ya muy cerca del mar. En la parte de la desembocadura, el mar invade el cauce dándole apariencia de verdadero río. 

En los años ochenta del s.XX se construyó un paseo en la orilla izquierda que llega casi al puente viejo. La última riada importante (hubo más) ocurrió en 1977, causada por unas lluvias insistentes que cambiaron la fisionomía de su desembocadura. Su primer tramo recibe el nombre de torrente de Besora y va cambiando su denominación según las tierras que atraviesa. Otros torrentes se le van uniendo en su recorrido.

En la época árabe, a partir del s.X, el río fue utilizado para la agricultura. En 1235, con la conquista catalana, queda constancia de la existencia de molinos de agua que servían para moler cereales y legumbres, lo cual implicaba también un sistema de canalización que interceptaba la corriente de agua que bajaba por el río y desviaba una parte a acequias. 

Diferentes puentes salvan el río. El puente viejo, situado en la parte baja, aparece documentado desde el s. XVIII.

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