Se calcula que el 55% de la población mundial vive en zonas urbanas, y se espera que esa cifra aumente hasta el 68% en 2050. Esta expansión urbanística está cortando nuestra conexión con el mundo natural, pero el rewilding (“repoblación forestal”) es un concepto que podría devolver la naturaleza a nuestras ciudades creando más zonas verdes con plantas y árboles autóctonos. Quizá el proyecto de rewilding más famoso sea el High Line de Nueva York, donde en 2009, una antigua vía de tren en el lado oeste de Manhattan fue reconvertida en un hermoso paseo para el público. Esta vía verde continua de 2,5 km cuenta con más de 500 especies de plantas y árboles y es un brillante ejemplo de cómo los espacios abandonados de las ciudades pueden transformarse totalmente para conectar a las personas con la naturaleza.
El concepto de rewilding se centra en la creación de espacios verdes ampliados en las zonas urbanas, pero también trata de restaurar los hábitats naturales que en su día fueron ecosistemas diversos. Muchos estudios demuestran que el rewilding es también muy beneficioso para nuestra salud y bienestar. Una investigación de la Universidad de Exeter (Reino Unido) confirmó que pasar tiempo al aire libre en la naturaleza proporciona beneficios mentales y físicos. Incluso dar un breve paseo por la naturaleza hace que las personas se sientan más agradecidas, alegres y compasivas. Un estudio de la Universidad de California demuestra que las emociones positivas que sentimos cuando estamos conectados a la naturaleza nos hacen más saludables ya que reducen el estrés.
Los proyectos de repoblación forestal ya están surgiendo en todo el mundo. En Miami (EE.UU.) se ha inaugurado la primera fase del Underline Park bajo la línea de metro, que está inspirado en el High Line de Nueva York, y que conel tiempo se convertirá en un sendero urbano verde de 16 km con zonas para exponer arte público. Aquí en Europa, el Nottinghamshire Wildlife Trust (Reino Unido) pretende convertir Nottingham en la primera “ciudad repoblada forestalmente” del país. En Alemania, varias ciudades estánestableciendo praderas de flores silvestres para aumentar la diversidad de plantas y atraer a las abejas polinizadoras en peligro de extinción. Barcelona planea construir colmenas por toda la ciudad, junto con torres de anidación para murciélagos y aves.