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Observar la naturaleza reduce el dolor

15 Jun 2025 18 Share
Desde hace mucho tiempo, la gente acude a la naturaleza en busca de consuelo y alivio. Un paseo por el bosque, el sonido de las olas en la orilla o incluso la vista de campos verdes pueden aportar una sensación de paz. Pero, ¿puede la naturaleza reducir el dolor físico? Un nuevo estudio realizado con imágenes cerebrales avanzadas ha descubierto cómo la contemplación de la naturaleza modifica el modo en que el cerebro procesa el dolor. Los investigadores utilizaron un escáner de IRMF para controlar la actividad cerebral de los participantes. Cada persona recibió una serie de suaves descargas eléctricas mientras veía distintos vídeos; algunos participantes vieron paisajes naturales, mientras que otros vieron escenas urbanas o de interiores. Los resultados fueron claros: los que vieron naturaleza dijeron sentir menos dolor y sus escáneres cerebrales mostraron una menor actividad en regiones relacionadas con la percepción del dolor.
 
El estudio dio un paso más al aplicar técnicas de aprendizaje automático para analizar las redes cerebrales que intervienen en el procesamiento del dolor. Esto mostró cómo el cerebro recibía e interpretaba las señales de dolor: observar escenas naturales reducía la intensidad de la entrada sensorial, por lo que el cerebro percibía el dolor como menos intenso. "Nuestro estudio es el primero en demostrar, a partir de escáneres cerebrales, que no se trata sólo de un efecto “placebo”, impulsado por las creencias y expectativas de la gente de que la naturaleza es buena para ellos. En realidad, el cerebro recibe menos señales de dolor de la zona de la que procede el dolor, por lo que éste se siente menos intenso", afirma Max Steininger, de la Universidad de Viena.
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