Las catástrofes a gran escala como la guerra, el hambre y los desastres naturales pueden crear migraciones masivas de personas en busca de seguridad. Actualmente hay más de 100 millones de estas víctimas inocentes que ya no tienen un lugar al que llamar hogar. Unas viviendas de emergencia bien diseñadas son cruciales para garantizar que las personas desplazadas puedan vivir en condiciones seguras y humanas hasta que puedan seguir adelante con sus vidas. La empresa constructora suiza Holcim ha colaborado con las agencias de refugiados para diseñar una estructura modular baja en carbono, energéticamente eficiente y reciclable al final de su ciclo de vida. Dado que los refugiados pueden pasar hasta 20 años en campamentos "temporales", el objetivo era que se parecieran menos a refugios y más a hogares.
Estos nuevos edificios ofrecerán durabilidad, seguridad, dignidad y bienestar a las comunidades desplazadas. La capa exterior está hecha de hormigón producido con cemento con bajas emisiones de carbono. Esto ofrece una excelente protección contra los elementos y hace que el refugio sea fácil de desplegar rápidamente durante emergencias.
Los interiores revestidos de madera suponen un gran avance respecto a las tiendas de campaña convencionales. Hay módulos para dormir con capacidad para seis personas, un comedor con una mesa y cuatro sillas, bastante espacio de almacenamiento, una ducha y una zona para preparar la comida. El armazón exterior está hecho de "lona de hormigón", una alternativa innovadora al hormigón vertido que es relativamente rígida, pero lo bastante flexible para adoptar diferentes formas. Todas las unidades están equipadas con un sistema de aislamiento de alta eficiencia energética.
Estas unidades tienen un diseño flexible, de modo que pueden erigirse como módulos individuales o unirse para formar unidades más grandes de uso comunitario. Según los diseñadores, "la naturaleza modular del diseño se adapta a las necesidades cambiantes de familias de distintos tamaños. Cuando se colocan una al lado de la otra, la forma curva de las viviendas crea zonas abiertas entre ellas que se convierten en espacios públicos para todos". Los edificios pueden incluso disponerse en configuraciones que formen minivillas con calles y patios. Las unidades individuales estarían conectadas por caminos hechos con un hormigón especial que emite luz durante la noche para hacerlas más visibles. Además, estos edificios son ecológicamente sostenibles, cuando ya no se necesiten, podrán desmontarse fácilmente y reutilizarse o reciclarse en nuevos materiales.