¿
Quiénes son Broekman & Olivera?
Broekman & Olivera es una sociedad compuesta por mí mismo,
John Broekman, agente de ventas originario de Amsterdam, y
Gabriel Olivera, arquitecto de Montevideo, Uruguay.
¿
A qué os dedicáis?
A comprar, vender, reformar y alquilar propiedades en Ibiza
y Formentera. Broekman & Olivera aglutina todo esos servicios
en una sola empresa. Contamos con recursos, una clientela amplia
e internacional y más de quince años de experiencia
en la isla. Tenemos nuestra propia plantilla de obra, además
de electricistas, fontaneros, carpinteros, un arquitecto a
tiempo completo y gestoría. Evaluamos con nuestro equipo
todos los sentidos – artístico, técnico
y administrativo – necesario para llevar a cabo el proyecto.
Este acercamiento asegura un mejor control de los proyectos
y mejor comunicación. Consultamos el historial del cliente,
hasta supervisar los últimos detalles de una reforma
o de una venta.

¿
Cómo funciona vuestra sociedad?
Ambos estamos involucrados en el proceso creativo del negocio,
aunque yo me ocupo de la parte comercial y del marketing
de la compañía. Gabriel es el arquitecto y se ocupa
de la parte más creativa. Los dos pasamos tiempo sobre
el terreno, en las obras, pero yo me especializo en una línea
más rústica. Gabriel se dedica a un estilo moderno.
Nos complementamos y así ampliamos nuestro servicio.
¿
Cuánto tiempo hace que trabajáis juntos?
Nos conocimos hace ocho años, cuando le pedí a
Gabriel que realizara una técnica especial de estucado
italiano (marmolina), para la casa de unos clientes. A partir
de entonces empezamos a trabajar juntos y creamos Ibiza BO.
¿
Destacarías algún proyecto en particular?
Toda obra conlleva a una experiencia nueva que enriquece.
Trabajar con Robert Plant nos ha aportado nuevas experiencias,
ya que
además de ser músico es un constructor muy
profesional.

¿
Cómo acabasteis en Ibiza?
A ambos nos ofrecieron venir a la isla por nuestras habilidades
profesionales. Gabriel llegó a Ibiza en 1990, cuando
un cliente suyo francés solicitó su asistencia
en la construcción de una casa. Yo vine por primera
vez en 1992. Nunca antes me había planteado venir, pero
conocí a un tipo en Holanda que me pidió que
le ayudara a montar un negocio de interiorismo aquí.
Luego, la isla y sus encantos, hicieron el resto en ambos.
¿
Cómo veis actualmente el mercado inmobiliario en Ibiza
y qué rumbo creéis que tomará?
El mercado inmobiliario debería estar mejor regulado,
hay demasiada gente que intenta ser agente inmobiliario y el
mercado en general necesita reajustarse y volver a ciertos
valores básicos. En lo que se refiere a propiedades
de bajo presupuesto y hasta un millón de euros, el movimiento
es mínimo. Eso significa que el mercado antes accesible
para la clase media se ha venido abajo porque los bancos han
cerrado sus líneas de créditos. No se conceden
préstamos, por lo que la gente trabajadora no compra.
Además, hace tres o cuatro años el precio de
la vivienda alcanzó niveles poco realistas, por lo que
tenemos que volver al valor auténtico de las cosas.
El mercado de propiedades cuyo precio supera los 2 millones
de euros sigue activo. Los que tienen poder adquisitivo no
necesitan créditos, si bien en general la situación
no es la que era. Lo que está sucediendo ahora no es
positivo para el desarrollo de la isla, pero Ibiza siempre
está de moda, tiene una magia especial y un ambiente
cosmopolita que harán que su crecimiento se regenere,
aunque quizás haya que esperar varios años.

¿
Qué consejos darías a los compradores potenciales?
¡
El dinero manda! Si dispones de fondos, amplia tu patrimonio
y sé un poco oportunista. Como comprador tienes muchas
más posibilidades de negociar que hace dos años.
¿ Y a los vendedores?
Que pongan precios reales. Cada vendedor tiene su propia
joya y piensa que vale una fortuna, pero hay que ser
realista con
respecto al valor de las cosas: si el precio de salida
es demasiado elevado, dificultará su venta. Es
mejor darle un valor justo y realista. Los compradores
ya no
te toman en serio cuando
el precio se dispara.
¿
Si pudieras tener una casa en la isla, dónde te la comprarías
y por qué?
Gabriel y su mujer acaban de reformar su casa, una villa
moderna con una gran piscina en Santa Gertrudis, y están muy
contentos. Yo viviría en el norte de la isla, en San
Carlos o San Juan, en lo alto de una colina con vistas al campo
para ver los bonitos colores de Ibiza: tierra roja, pinos verdes
y paisajes naturales. No hay nada más romántico
que una casa payesa con techos altos y vigas de sabina.
Texto: Ruth Osborn