Jesús
Sáinz es originario de la región de La Rioja,
pero el clima, los paisajes y las oportunidades del sector
fueron más que suficientes para que la mayor de las
islas pitiusas lo atrapara. En 2003, este diplomado en Turismo
puso en marcha el concesionario de la marca Desjoyaux en
Ibiza, del cual es gerente, y desde entonces se ha dedicado
de lleno a la construcción de piscinas. Al poco tiempo
se le unieron Cristina Galisteo (nacida en Ibiza) y Mauricio
Restrepo (originario de Colombia), administrativa-comercial
y técnico de la empresa, respectivamente. Los tres
integrantes de este dinámico y bien avenido equipo
de trabajo coinciden a la hora de destacar los encantos de
la isla: “su espectacular entorno, el fantástico
clima la mayor parte del año, la armonía
con la que conviven sus gentes venidas de diferentes puntos
del
planeta y las posibilidades que nos ofrece para disfrutar
de una calidad de vida incomparable.”
Equipo
Desjoyaux |
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Jesús
Sáinz |
Cristina
Galisteo |
Mauricio
Restrepo |
Con siete años de experiencia a sus espaldas, esta pequeña
empresa es líder en su sector. Es difícil encontrar
en la isla un especialista mejor preparado que Jesús,
así que aprovechamos que empieza el buen tiempo y le
pedimos consejos para mantener correctamente una piscina. Jesús
nos cuenta que el mantenimiento de una piscina está basado
en dos elementos fundamentales. Primero, está la limpieza
física, es decir, aspiración del fondo de forma
habitual, limpieza de paredes y entorno, además de mantener
el filtro limpio de manera que funcione bien. Luego, tan importante
como el anterior, hay que llevar a cabo el tratamiento químico
del agua. Además de tener en marcha el filtro el tiempo
suficiente, lo que depende de la época del año
y muy especialmente de la temperatura, es muy importante mantener
los niveles correctos de pH y cloro en el agua. Para ello se
utiliza un test específico que permite averiguar qué productos
(y en qué cantidades) necesitamos para corregirlos,
hasta devolverlos a los valores ideales. El nivel de pH debe
estar entre 7 y 7,4 y del cloro debe situarse entre 1 y 1,5.
Las altas temperaturas suelen ser las que más perjudican
la calidad del agua. Por eso, durante el invierno, el mantenimiento
de una piscina es bastante más fácil. Sin embargo,
las lluvias y -temporales provocan una gran cantidad de polvo
y hojas en el interior de las piscinas, por lo que la solución
ideal es dejar la piscina “hibernando”, tapándola
con un cobertor especialmente diseñado para protegerla
de los rayos solares y de la proliferación de algas
en su interior. Este sencillo método, siempre combinado
con un tiempo mínimo de filtrado y un producto específico
que previene las incrustaciones de cal y suciedad, mantienen
la piscina en perfectas condiciones, consiguiendo que la puesta
a punto para poder darse un chapuzón sea rápida
y sin complicaciones.
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Curiosamente, el año en que Piscinas Desjoyaux abrió sus
puertas en Ibiza fue también el año internacional
del agua dulce, por lo que podemos decir que se trata de una
empresa que se preocupa por el uso responsable del agua, y
más en una isla donde el H2O es un bien a menudo escaso
y siempre preciado. Por eso Jesús recomienda mantener
la piscina llena todo el año, evitando así tener
que volver a llenarla, lo que supone un derroche innecesario.
De este modo, sólo hay que controlar los niveles de
pH y cloro y mantenerlos dentro de los parámetros adecuados,
tanto en invierno como en verano. Mantener una piscina “al
día” supone un ahorro importante de agua, pero
también de productos químicos, así que
tomen nota.
Texto: Jordi Canut Martin