EDICIÓN: Octubre - Diciembre '06

BIOCONSTRUCCIÓN









---------------------------1º Parte -------------------------
Construcción en armonía
con el medio ambiente
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Hoy en día, con todos los conocimientos tecnológicos y científicos modernos que poseemos, combinados con las mejores prácticas del pasado, tenemos a nuestro alcance todas las herramientas para construir hogares que no contaminen, y a la vez funcionen de forma óptima. La bio-construcción es una alternativa real que a largo plazo te ahorrará dinero en gasto energético mientras ayudas al planeta. Puede proveerte la casa de tus sueños, haciéndola más eficiente, más limpia, menos costosa de mantener, independiente de cortes de luz o del incremento de los precios de la energía, y por supuesto muy confortable y bella. ¡Ya no hay excusa para construir siguiendo el viejo modelo “super-consumista”!
Primeramente analicemos el significado de esta palabra: “Bio-construcción”.
“Bio” es uno de los términos más de moda en la actualidad: unos lo utilizan en falsa publicidad, otros de etiqueta, y muchos ni tan siquiera saben su significado, el cual es, según el diccionario: Bio (del griego Bios = vida) – elemento prefijal que entra en la formación de palabras con el significado de VIDA.




Los bio-constructores están dispuestos a plantar semillas que ayuden a la vida en este mundo, a recuperar costumbres antiguas y populares que tanto necesitamos, combinarlas con los últimos avances tecnológicos, y recurrir a la auténtica sabiduría, la de nuestra madre, la Tierra.







La Madre Tierra está tanto más allá de la propia capacidad del ser humano: lleva mucho más tiempo que nosotros viviendo y es una perfecta bio-catalizadora de las reacciones químicas en los organismos vivos; por eso en ella todo está escrito. El hombre a lo largo de su existencia tan sólo se ha dedicado a imitarla y a leerla entre líneas, a través de sus diferentes disciplinas de investigación y desarrollo.





Ya es sabido que toda materia desprende una energía, la cual hoy en día se puede medir. Si construimos con materiales extraídos de la tierra, y más áun del propio lugar en el que se va situar una construcción, el impacto energético se reduce a unos niveles mínimos – por cierto, totalmente contrarios al movimiento socio-económico de la actualidad.




Basta con observar un coche abandonado en medio del campo: es como una indigestión bio-catalizadora para el medio, y toda una agresión a la armonía del paisaje. En cambio, si lo comparamos a una vieja construcción abandonada y absorbida por la vegetación, nos causa otra sensación, más armónica para nuestros ojos y el propio medio en el que se encuentra. Y si nuestra corta vida fuese más larga veríamos la perfecta fusión y eliminación de forma natural de esa ruina.




Este es el ojo purista de la Bio-construccion, llevado a cabo por nuestros ancestros, no por conocimiento sino más bien por necesidad. Es decir, que el hombre antes no es que actuase con mayor conocimiento de causa del medio, sino que sus medios eran menores, pero su ignorancia era la misma: si hubiese tenido los medios habría agredido el entorno de la misma manera que lo está haciendo hoy por hoy.

















El tremendo desarrollo tecnológico que estamos viviendo desde la revolución industrial, a una velocidad vertiginosa, para el cual el hombre no está realmente capacitado, ni siquiera puede ser sostenido ni catalizado de una forma correcta por la Naturaleza. Es por ello que podemos afirmar el típico dicho de que “antes se hacían las cosas mejor”, porque vivíamos en armonía con la Naturaleza.







Recuperar esta armonía es uno de los objetivos de la Bio-construcción moderna.
Los bio-constructores y diseñadores tienen en cuenta muchos aspectos a la hora de realizar un proyecto, todos los cuales contribuirán al resultado final de máximo confort y aprovechamiento de energía: desde la posición de la casa, a la recogida de agua de lluvia y el reciclaje natural de aguas grises o negras, la optimización de las energías naturales y el clima local, la producción de energía renovable, el aislamiento para calentar y refrescar de forma eficiente, jardines autóctonos de bajo mantenimiento, e incluso tu propia producción de comida sana.
Profundizaremos en estos y otros aspectos esenciales en las próximas ediciones de IbiCasa.