EDICIÓN: Agosto - Septiembre '06

LAS LAGARTIJAS





¿ QUIEN NO LAS CONOCE?
















Estos pequeños seres verdes que aparecen con el primer rayo del sol para disfrutar con nosotros del verano y del calor. Su nombre es “Podarcis pityusensis“, y pertenecen a la especie de los reptiles.

Los reptiles existen desde hace más de 150 millones de años y son descendientes directos de los dinosaurios. Son animales que su temperatura corporal varía según su entorno. Cuando las temperaturas bajan y escasean los alimentos, se preparan para hibernar, lo que suelen hacer debajo de raíces o grandes piedras seguras. Tan pronto aparecen los primeros indicios del buen tiempo, empiezan a despertarse.




Los reptiles son seres vertebrados, su piel está cubierta de escamas, escudos o placas córneas y casi desprovista de glándulas, lo cual, les permite vivir en ambientes secos. Periódicamente sufren mudas.

También se adaptan perfectamente a su entorno: en Formentera o bien en el islote de Es Vedrà se encuentran ejemplares con una piel azulada, en cambio las largatijas de Ibiza son más bien verdosas.









La respiración es pulmonar y la circulación es doble e incompleta.

Como se observa muchas veces en la naturaleza, el macho luce una piel más colorida que la hembra.











La época de celo es durante los meses de abril y mayo. En este período los machos, a veces, luchan sin piedad por una hembra. La mayoría de los reptiles se reproducen mediante fecundación interna y ponen una gran cantidad de huevos.
Se alimentan principalmente de pequeños insectos y arañas, pero tampoco rechazan frutas.







En situación de peligro, las lagartijas pueden deshacerse de una parte de su cola para engañar al enemigo (un truco muy útil de la naturaleza). En su cabeza se encuentra una glándula que ejerce la función de un tercer ojo. Ésta reacciona a la luz y a la sombra para proteger la lagartija de ataques provenientes desde lo alto.
Normalmente las lagartijas son animales que huyen a los humanos; sin embargo, con un poco de paciencia y comida, estos animalitos curiosos pueden convertirse en visitantes regulares de su terraza o a la hora de comer.