EDICIÓN: Junio - Julio '06

ENERGÍA ALTERNATIVA









Ha llegado la hora de cambiar nuestros hábitos de consumo energético.






Desde que los humanos descubrieron la manera de obtener energía a partir de combustibles fósiles, su uso indiscriminado se ha incrementado enormemente, minando las reservas mundiales y causando una enorme cantidad de polución atmosférica acumulada que amenaza nuestra existencia sobre el planeta. El agotamiento de dichas reservas está a la vista, y los problemas de calentamiento global son una amenaza que ya está aquí, por lo que ha llegado la hora de cambiar nuestros hábitos de consumo energético y hacer una transición rápida hacia alternativas renovables y no contaminantes.
Desde los años 50, pioneros aislados han experimentado con varias energías limpias, pero debido a la falta de inversión real, el avance ha sido muy lento. Sin embargo, como consecuencia de la creciente e incesante demanda y la evidente necesidad de encontrar una solución rápida, los avances tecnológicos en la producción alternativa de energía están siendo por fin considerados seriamente por parte de las industrias y los gobiernos.
En nuestro planeta, la luz del Sol es sin duda la más abundante fuente de energía. En tiempos modernos, se han diseñado colectores solares y módulos para capturar parte de la energía del Sol y convertirla en formas de energía utilizables como calor o electricidad, que son los principales tipos de energía que consumimos.
Aquí están algunos de los diferentes métodos disponibles hoy en día para obtener energía de manera limpia y renovable:
Energía Solar Fotovoltaica: Una fuente de energía limpia, silenciosa y fiable que utiliza paneles solares para convertir la luz del Sol directamente en electricidad. Estos sistemas a menudo utilizan baterías para acumular la energía eléctrica obtenida.





Energía Solar Térmica: Utilizando colectores solares, la luz del Sol es convertida directamente en calor. Un sistema solar para calentar el agua puede ahorrar el 50% o más de la factura energética para la obtención doméstica de agua caliente.
Energía Eólica: Los humanos han utilizado la fuerza del viento durante miles de años, primero para impulsar los barcos sobre los océanos y, más tarde, para bombear agua y moler grano. Más recientemente, el viento está siendo aprovechado a gran escala como una fuente de energía limpia y segura para generar electricidad por todo el mundo.
Energía Hidroeléctrica: Hoy en día, la energía del agua en caída se utiliza principalmente para impulsar generadores eléctricos en presas hidroeléctricas. Mientras la lluvia y la nieve sigan llenando arroyos y ríos, el agua en movimiento podrá seguir siendo una fuente renovable de energía.
Energía Geotectónica: El calor geotectónico viene utilizándose para calentar hogares y negocios a escala







comercial desde los años 20. En la mayoría de los casos, las comunidades aprovechan géiseres naturales, aguas termales y fumarolas de vapor para calentamiento doméstico, y en algunos casos para impulsar turbinas de alta velocidad que alimentan generadores que producen electricidad.
Bombas de Calor de Fuente Terrestre: Funcionan de la misma manera que un refrigerador, utilizando un compresor, tubos sellados para acumular y dispersar calor, y un gas llamado refrigerante. Una parte esencial del sistema de bombas de calor es la red de tubos enterrados a gran profundidad en la tierra cerca de la casa, que puede ser utilizada para enfriar la casa en verano y calentarla en invierno.







Biomasa: El término “biomasa” se refiere a cualquier tipo de tejido vegetal o animal. La energía almacenada en la biomasa puede liberarse quemando directamente el material, o alimentándolo a micro-organismos que lo utilizan para fabricar “biogas”, un tipo de gas natural. La energía de la biomasa se utiliza en todo el mundo, desde para cocinar y calentar hasta para generar electricidad e impulsar vehículos de motor.
Energía de las Olas: Las olas, especialmente las grandes, contienen una enorme cantidad de energía. Se estima que si se obtuviera menos del 0,1% de la energía total contenida en los océanos y mares del mundo, se podrían satisfacer todas nuestras necesidades energéticas globales.


Energía de las Mareas: Los cambios en el nivel del mar pueden utilizarse para generar electricidad construyendo una presa en una bahía o estuario con grandes diferencias entre las mareas altas y bajas, que a través de unos agujeros en la presa hacen girar turbinas a gran velocidad, generando electricidad.•