EDICIÓN: Octubre - Diciembre 2010

DANZA Y ESPIRITUALIDAD PARA EL BIENESTAR PERSONAL

Texto: Jordi Canut Martín
Pili, Nenu y Kity son las integrantes de un curioso y alegre trío de hermanas que a pesar de no ser trillizas mantienen unos lazos ‘sororarios’ fuera de lo común. Aparte de su parecido físico, salta a la vista que están muy unidas. Llevan más de 25 años en la isla, a la que llegaron desde su Andalucía natal, atraídas por la belleza natural, el cosmopolitismo y esa energía tan especial que desprende Ibiza. A principios de los años 1980 se vino la mayor, Pili, y más tarde se le unieron Kity y Nenu. Fruto del profundo entendimiento y complicidad que existe entre ellas, las hermanas se interesaron muy pronto por el concepto de espiritualidad femenina, y en concreto la recuperación de la parte femenina de la divinidad, lo que ellas llaman con cariño “reclamar a la Diosa”. Conversando con ellas resulta evidente que no consideran negativa la influencia de la espiritualidad masculina, que por otro lado ha dominado durante siglos la era de piscis, pero sí reconocen un desequilibrio que hay que resolver. Sin ser feministas y menos aún sectarias, su objetivo no es otro que el de contribuir a dicho reequilibrio de poderes en nuestra sociedad y entre los dos sexos. No creen en la competición ni en la rivalidad femenina, sino que buscan la sintonía entre mujeres, a la vez que ayudan a otras y otros a descubrir su propia belleza interior y a sentir bienestar.

Junto a varias amigas, hace años, crearon un grupo de mujeres al que denominan ‘coven’, en el que a través de la danza como lenguaje de expresión buscan compartir experiencias y conocimientos para crecer espiritualmente. El baile es para ellas “un ritual, una forma de meditar, de canalizar la energía para movilizar al ser interior”. De hecho, el grupo suele aprovechar las noches de luna llena para reunirse, puesto que es entonces cuando más poder energético se siente en el ambiente y es importante saber canalizarlo.

Con el tiempo, las hermanas se han ido formando, cada una en su especialidad: Kity es profesora de danza, además de monitora de relajación y crecimiento personal. Nenu ha estudiado Reiki y está iniciada en terapias con flores de Bach. Pili es masajista ayurvédica y terapeuta. Hace un año lograron materializar un sueño que acariciaban desde hacía tiempo: poder trabajar juntas en un mismo proyecto, el de compartir y reforzar su visión de la Vida para aportar bienestar a los demás. En definitiva, trasladar al ámbito profesional lo que ya venían practicando en el terreno personal.

Con esta filosofía nació el concepto “Hijas de Tanit”. Ahora están trabajando en la proyección del grupo a través de las nuevas redes sociales como Facebook: “Hijas de Tanit”, donde se pueden ver todas las actividades del grupo y por supuesto siempre están abiertas a atender cualquier consulta con una simple llamada. Ante todo, Kity insiste en aclarar que no se consideran maestras, sino que ellas mismas se encuentran en un proceso de aprendizaje continuo. Su motivación es la de intercambiar y seguir formándose, aprendiendo también de los demás: “del grupo para el grupo”.

Para Pili, Nenu y Kity este ha sido, es y será un “camino de vida”, en el que siguen creciendo como personas pero sobre todo como mujeres, un viaje a la serenidad que desean compartir con todo aquel que ande, como ellas, en busca de la paz espiritual.

Facebook: Hijas de Tanit
Tel. 607 910 805 (Kiti)