EDICIÓN: Febrero - Abril 2018

La felicidad te mantiene sano

Jerry Brownstein
Todos nos sentimos mejor cuando somos felices. Ahora la ciencia médica ha encontrado pruebas que confirman los beneficios de las emociones positivas. La evidencia muestra que a las personas felices les impacta menos el estrés cotidiano, y esa capacidad de sobrellevar el estrés es el factor responsable de proteger su salud. Una evaluación de más de 200 estudios encontró que el bienestar psicológico se relaciona con un menor riesgo de enfermedades coronarias, una presión sanguínea más baja, un peso corporal más adecuado y un mejor estado físico en general. Los estudios también mostraron que, para los mayores de 60 años, los sentimientos de felicidad y disfrute se asociaban con mayor movilidad y un menor riesgo de desarrollar alguna discapacidad. Las emociones positivas también juegan un papel significante en aumentar el sistema inmunológico. Un estudio encontró que cuando las personas felices entran en contacto con los virus gripales y catarrales, tienen una menor tendencia a enfermarse y en caso de sí enfermarse, sus síntomas son más leves.

También se ha demostrado científicamente que la felicidad puede incluso alterar los genes. Esto tiene que ver con la epigenética, la manera en que nuestras emociones afectan el funcionamiento de nuestros genes al activar o desactivarlos. El profesor Steven Cole de la Universidad de California ha dedicado varias décadas a la investigación de la conexión entre nuestras emociones y nuestra biología. Su equipo de investigadores ha encontrado pruebas de que nuestro nivel de felicidad afecta no solo el funcionamiento de las células inmunitarias, sino que influencia el comportamiento de los genes. Sus investigaciones muestran que las experiencias estresantes (no felices) provocan que los genes produzcan una inflamación dañina, mientras que los sentimientos de felicidad y bienestar crean unas respuestas genéticas que fortalecen las defensas antivirales y la creación de anticuerpos.

Dicho de otro modo, cuando estás estresado e infeliz, tus células resienten esas emociones y esto causa daño y enfermedad en tu cuerpo. Entonces, ¿cómo puedes hacer que tus células sean más “felices”? El profesor Cole dice que, «Una manera es mediante prácticas de cuerpo-mente, como la meditación, que han demostrado ser capaces de cultivar unas células inmunitarias felices y positivas. Investigaciones anteriores ya habían vinculado la meditación a muchos beneficios de la salud, y ahora averiguamos que de hecho puede cambiar la estructura de tu ADN».