EDICIÓN: Agosto - octubre 2017

Vive tu viaje heroico

Jerry Brownstein
Mucha gente está buscando el propósito de su vida... un sentido más profundo que el mero existir del día a día con ocasionales altibajos. Nuestra forma de vivir ha creado tantas distracciones que hemos perdido la perspectiva de quiénes somos realmente. Y, sin embargo, hay ecos en nuestra consciencia que nos recuerdan que no somos tan solo el resultado de una selección genética aleatoria... sino que nuestra presencia aquí en la Tierra es «a propósito... y con propósito». Estos ecos nos vienen de un pasado lejano... llevando consigo una sabiduría más profunda que a veces se olvida... pero que nunca se pierde. Esta sabiduría ancestral puede encontrarse en los mitos y arquetipos que existen en todas las culturas, cuyas raíces se remontan a los tiempos anteriores a la historia escrita. Hablan de nuestra verdadera esencia como seres espirituales teniendo una dinámica experiencia humana, y pueden ser señales en nuestro camino hacia el encuentro de mayor sentido y felicidad en nuestras vidas.

Existe una de estas historias arquetípicas que puede encontrarse en casi todas las mitologías desde el comienzo de los tiempos. Joseph Campbell lo llamó ‘El héroe de las mil caras’, y siempre toma la forma de un viaje alucinante que empieza cuando el héroe recibe la llamada de la aventura. Al principio, el héroe se resiste a responder a la llamada, pero finalmente se embarca en su particular aventura hacia lo desconocido. En cada esquina, se encuentra con peligrosos retos que ponen a prueba su coraje y habilidades. Por el camino encuentra aliados que le ayudan y enemigos que hacen todo lo posible por impedirle realizar su misión. El héroe persevera y finalmente alcanza el lugar más profundo de su cruzada... y allí soporta el sufrimiento supremo. Esto también logra superarlo y finalmente obtiene el tesoro que era su objetivo. Ahora debe llevar el tesoro de vuelta al mundo, pero de nuevo le acosan y atacan a cada paso del camino. Al final, el héroe regresa no solo con un tesoro que beneficia al mundo, sino que también se ha transformado como persona.

Habrás oído esta leyenda antes, ya que a lo largo de la historia ha sido contada de diversas formas en diferentes sociedades. En la antigua Grecia se encarnó en La Odisea y Hércules. Hoy en día la vemos en películas: El Señor de los Anillos, Star Wars, Matrix, El Mago de Oz, Indiana Jones... y muchas más. Esta trama siempre cautiva nuestra atención, ya que resuena con un nivel profundo de nuestra consciencia. Nos inspira a creer que tenemos el potencial de ser héroes... y de embarcarnos en un viaje que transformará nuestras vidas y hará del mundo un lugar mejor. Pero eso no significa que tengamos que literalmente emular a Hércules o Wonder Woman. Estas son alegorías que simbolizan un tipo de aventura mucho más profunda. El verdadero viaje del héroe no es uno lleno de retos imaginados que se limitan al mundo material. Se trata de un viaje hacia las profundidades de tu interior, para que puedas encontrar el tesoro más valioso de todos... y ese tesoro eres tú... tu ser verdadero. Esta es tu misión... este es tu propósito... aportar ese tesoro al mundo. Así que, ¿por dónde se empieza? El primer paso de cada viaje heroico es recibir la llamada a la aventura... y ya que estás leyendo este artículo, puedes considerar que has sido ‘llamado’. ¿Estás preparado para contestar?

Sé consciente de que, como en todos los viajes heroicos, encontrarás retos enormes y obstáculos en tu camino... pero no vendrán de monstruos y trolls, sino de tus propios enemigos subconscientes... de tus viejas creencias y condicionamientos que te impiden experimentar tu verdadera belleza interior. Estos patrones y hábitos heredados son poderosos antagonistas que harán todo lo posible para alejarte del tesoro. A cada paso, te enfrentarás a resistencias internas por tus antiguas formas de pensar y de ser. Te dirán que reacciones como siempre lo has hecho... que es una locura ir en contra de tu condicionamiento. Gran parte de la sociedad de la que vienes reforzará estos viejos programas... diciéndote que no es práctico seguir tu corazón.

Pero eres un héroe... así que sigue impulsando hacia adelante. Para poder avanzar, deberás adquirir nuevas habilidades y herramientas que te ayudarán a superar esos obstáculos. Aprendes a meditar; a poner atención; a tomar elecciones conscientes sobre quién eres en el mundo. Paso a paso, perseveras en tu viaje y, finalmente, alcanzas el centro de tu corazón, donde descubres el mayor tesoro. Te deleitas al darte cuenta de que eres un ser de amor, en posesión de una riqueza infinita de energía positiva. Pero tu viaje no se ha completado, pues ahora es el momento de que el héroe regrese y lleve ese tesoro de vuelta al mundo. Una vez más, te enfrentarás a poderosos obstáculos cuando empieces a expresar tu alegría interior recién re-descubierta en cada aspecto de tu vida. A algunas personas y situaciones de tus circunstancias anteriores les resultará difícil aceptar tu transformación, y puede ser doloroso dejarles ir. Por otro lado, aparecerán muchos nuevos rostros que te guiarán e inspirarán en tu nuevo camino.

Al igual que los héroes de leyenda, tu viaje te transformará, y esa transformación te enriquecerá y profundizará cada día, al seguir expresando tu verdadero ser al mundo. Te convertirás en una presencia beneficiosa en el planeta... haciendo que sea un lugar mejor a través de tus pensamientos, tus palabras, tus acciones y tu inspiración. Te darás cuenta de que tu misión en la vida (tu verdadero propósito) es sencillamente traer el regalo de tu luz interior al mundo. Este es tu viaje heroico... que nunca se acaba... pero que cada día se va tornando mejor.

«Recuerda, estamos afectando al mundo a cada momento, lo queramos o no. Nuestras acciones y estados mentales importan, porque estamos profundamente conectados unos con otros. Trabajar nuestra consciencia es el asunto más importante que estamos haciendo en todo momento, y ser amor es el acto creativo supremo.» •
Ram Dass