EDICIÓN: Agosto - Octubre 2016

El futuro es ahora para Elon Musk

Jerry Brownstein
Hay unas cuantas personas en cada generación que cambian el mundo de forma radical, y Elon Musk está haciendo justamente eso para el nuevo milenio. Tiene una visión amplia de cómo necesita evolucionar el mundo, unida a la habilidad única de hacer que esas visiones aterricen en la realidad actual. A lo largo de los últimos 14 años, Musk ha cambiado el curso de una increíble variedad de industrias y actividades: la aeroespacial, los automóviles, el almacenamiento de energía, la energía solar, el transporte de alta velocidad, la inteligencia artificial... y mucho más que está por venir...
 
Elon Musk nació y creció en Sudáfrica, pero a los 17 años se mudó a Canadá (el país natal de su madre), y poco después a los EEUU. Era un excelente estudiante en física aplicada e informática, lo que le llevó a montar una empresa de finanzas en internet a los 24 años, en 1995. Esta creció y se fusionó con otras empresas, para convertirse finalmente en PayPal, el sistema dominante de pago por internet. En 2002, PayPal fue adquirido por eBay por mil quinientos millones de dólares, y el joven Mr. Musk se convirtió en un hombre muy rico... pero, ¿qué haría él con tanto dinero? Se podía haber jubilado y haber dedicado su vida a la filantropía, como han hecho muchas personas, pero a Musk lo impulsaba su deseo de implementar sus visiones para el futuro.
 
Una de sus pasiones era la tecnología de cohetes, pues sentía que con innovaciones inteligentes se podría revolucionar el viaje espacial, reduciendo drásticamente su coste. Utilizando el dinero de la venta de PayPal, se embarcó en una de las iniciativas empresariales menos aconsejables que puedas imaginar: una empresa de fabricación de cohetes llamada SpaceX. Hasta ese momento, ninguna empresa privada se había aventurado a hacer lanzamientos espaciales. Se pensaba que tan solo los gobiernos tenían la capacidad de llevar adelante proyectos tan costosos y complejos. Pero Musk no se amilanó, y para el año 2004 SpaceX había empezado a construir cohetes experimentales. Sin embargo, esto no era suficiente para la fértil mente de Elon Musk, así que decidió lanzar otra aventura más de corte poco aconsejable. Se trataba de una compañía de coches eléctricos llamada Tesla, que competiría con los gigantes automovilísticos del mundo.
 
La visión de Musk era revolucionar la industria automovilística acelerando de forma significativa la adopción de vehículos eléctricos limpios y eficientes, impulsando a la humanidad más rápidamente hacia un futuro energético sostenible. Una vez más, estaba lanzando una empresa que la mayoría de la gente pensó que fracasaría, pues, ¿cómo podría este pequeño y solitario negocio sobrevivir en un mercado tan competitivo? Dos años después, cuando esta empresa estaba aún en fase de planificación, Musk empezó aún otro proyecto para apoyar su visión de un planeta nutrido de energía sostenible. Este se llamó Solar City, con el objetivo de instalar sistemas de paneles solares en millones de hogares americanos.
 
En los cuatro años siguientes a la venta de PayPal, Musk había seguido sus visiones y se había gastado casi todo su dinero en estas tres empresas inverosímiles. Mucha gente le veía como un millonario de internet delirante que se había metido en algo que no podría sostener, y por el 2008 parecía que esos críticos tenían razón. SpaceX había logrado construir cohetes, pero desafortunadamente eran cohetes que no funcionaban muy bien. Se habían intentado tres lanzamientos, y los tres habían explotado antes de entrar en órbita. Además, la empresa de coches Tesla estaba teniendo dificultades para arrancar, y Solar City estaba lejos de convertirse en realidad. Pero, justo cuando parecía que todos sus sueños es esfumarían...¡de repente todo cambió!
 
En Septiembre de 2008, SpaceX lanzó su cuarto cohete, el último que podían permitirse construir, y logró perfectamente poner un satélite en órbita. Como resultado, SpaceX se convirtió en cliente regular de la NASA, enviando satélites y suministrando a la Estación Espacial Internacional con una tasa de éxito del 100%. En una misión reciente hicieron lo que nunca se había logrado antes: aterrizar el cohete acelerador utilizado en una plataforma flotante sobre el mar. En la historia del lanzamiento de cohetes, el procedimiento estándar siempre había consistido en que el enorme cohete acelerador, que consigue impulsar la aeronave al espacio, se perdía en el mar y nunca se recuperaba. Esto para Musk no tenía ningún sentido, así que pensó en la manera de hacer que estos costosos cohetes fuesen reutilizables, y por tanto más económicos y menos ineficientes. Rellenar un acelerador utilizado cuesta unos 250.000 €, mientras que hacer uno nuevo cada vez cuesta más de 50 millones.
 
Entretanto, el proyecto Solar City se ha convertido en el mayor instalador de paneles solares de EEUU, y está construyendo la mayor fábrica de paneles solares del país. ¿Y qué ha sido de ese sueño imposible de producir un coche eléctrico que superara a sus competidores? Más o menos al mismo tiempo del lanzamiento de SpaceX, el primer coche de Tesla, el Modelo S, fue anunciado. Estos entraron en producción en 2012, y fueron el comienzo de una estrategia de marketing muy innovadora. Musk espera vender millones de coches eléctricos asequibles al público en general, y sin embargo su primer coche era muy lujoso, muy rápido... y muy caro. ¿Por qué empezar por un coche que casi nadie podría permitirse comprar?
 
La idea era crear un coche que fuese una maravilla tecnológica y muy bello, para que la gente se interesara por los coches eléctricos y respetaran la marca Tesla. Lo aprendido al construir este coche tan caro sería empleado después para crear el Modelo 3, que estará disponible a la venta el año que viene. Es también un coche muy hermoso con la ingeniería eléctrica más avanzada... pero a un precio asequible. El Modelo S le dio a Tesla credibilidad... y el Modelo 3 puede hacer que sea un jugador formidable en el mercado automovilístico global. Además, Musk está abordando el reto de que haya suficientes puntos de carga de electricidad para coches con su entusiasmo habitual: Tesla está construyendo miles de estaciones a lo largo y ancho de EEUU, y pronto se expandirá al resto del mundo. Serán todas de carga solar y gratuita para los coches Tesla... y se recargan 10 veces más rápido que los modelos actuales.
 
Así que los tres proyectos visionarios generados tras PayPal han sido exitosos... y esto es solo el comienzo de la cruzada de Musk por traer el futuro al presente. Tesla necesitará una enorme cantidad de baterías de alta calidad para los millones de coches que esperan vender, así que están construyendo una “giga-fábrica” gigante en Nevada (EEUU) con la que la producción anual de baterías de litio-iones a nivel global será más del doble. Musk también ha fijado su atención en un modo de transporte de masas completamente nuevo llamado ‘Hyperloop’. Al igual que la mayoría de las creaciones inspiradas por Musk, el concepto del Hyperloop parece ciencia ficción y, sin embargo, un sistema de prueba ya está siendo construido en California. Consiste en una red de tubos por encima del suelo que se llena de aire a muy baja presión, lo que permite a sus cápsulas, del tamaño de un autobús, viajar a velocidades cercanas a los 1.200 km/h. El objetivo de Musk es “trasladar a personas y carga más rápido de lo que se pensó jamás. Hará que el mundo sea más pequeño, más limpio y más eficiente.”
 
Este año también ha creado ‘OpenAI’, que aspira a desarrollar inteligencia artificial (AI por sus siglas en inglés) de forma segura y beneficiosa para la humanidad. Haciendo que la AI esté libremente disponible para todas las personas, espera poder “contrarrestar a grandes corporaciones que podrían obtener demasiado poder siendo dueñas de sistemas de súper-inteligencia, además de gobiernos que podrían usar la AI para controlar a sus ciudadanos.” Esta iniciativa está alineada con el deseo de Musk de abordar los retos más urgentes del mundo para dar a la humanidad la mejor oportunidad de un futuro positivo... y su visión va más allá de los confines de la misma Tierra. Su objetivo al lanzar SpaceX no era tan solo poner satélites en órbita y suministrar a la Estación Espacial Internacional... quiere hacer de los humanos una especie multi-planetaria, ¡colonizando Marte con al menos un millón de personas a lo largo del próximo siglo! SpaceX está trabajando actualmente en un enorme cohete que sería capaz de llevar gente a Marte. Esto puede sonar algo fantasioso... pero no hagas apuestas en contra del hombre que ha demostrado que puede convertir la ciencia ficción en realidad presente. •