EDICIÓN: Febrero - Abril 2015

Creando milagros

Texto: Jerry Brownstein
mira por la ventana y disfrutarás de Mayor Visión; despierta y sentirás Mayor Despertar. Lo que quiere decir es que solo puedes percibir lo que tu conciencia sea capaz de comprender. Así pues, según va evolucionando y creciendo tu conciencia, te abres a cada vez mayores experiencias en todas las áreas de tu vida. Estas nuevas posibilidades son “milagros” comparados con tus experiencias anteriormente limitadas.
 
El pensamiento convencional de nuestra sociedad no puede ver estos milagros. Está atascado en una conciencia limitada que es incapaz de comprender las posibilidades nuevas que están más allá de su visión estrecha del mundo. La única forma de crear los milagros que necesitamos en este planeta es elevar la conciencia de sus habitantes… y eso empieza contigo y conmigo. Lo más importante que podemos hacer, cada persona, para contribuir a la transformación de nuestro mundo es ir a nuestro interior para transformarnos a nosotros mismos. Este es el viaje de transformación personal que comienza por recordar que eres mucho más que aquello que tu condicionamiento te ha programado para ser. Buscando esa conciencia más elevada, te sumerges en tu interior para descubrir la belleza y sabiduría que son tu verdadera naturaleza. Tu vida se convierte en un Viaje del Héroe o Heroína, y tú eres la estrella protagonista de tu propia película de aventuras.
 



En esta película, el Héroe o la Heroína se embarcan en una misión para encontrar el gran tesoro que enriquecerá su vida y la de toda la Humanidad. El/ella supera todo tipo de peligrosos obstáculos y finalmente alcanza el tesoro… ¿y entonces, qué? No sirve de nada quedarse sentado en el Templo de la Luz observando el valioso tesoro… sino que él/ella debe aportarlo al mundo. Una vez más habrá peligros por el camino, pero al final el héroe/heroína prevalece. Y así es con las aventuras de nuestras vidas. Vamos hacia nuestro interior para encontrar el gran tesoro que es nuestro ser verdadero, hermoso y amoroso. Alcanzarlo implica sobreponerse a los demonios de los condicionamientos del pasado y las distracciones del ego. Nuestras intenciones positivas y nuestra práctica diaria nos dan la fuerza para encontrar el tesoro… ¿y entonces, qué? El siguiente paso es traer esa luz interior de forma consciente al mundo a través de tus pensamientos, tus palabras, tus acciones y tu mera presencia. Esto hará que tu vida personal sea más maravillosa en todos los sentidos, pero ¿cómo contribuirá a la evolución de nuestro mundo?
 



Imagina un hermoso lago con el agua totalmente en calma. Si tiras una piedra a ese agua, creará suaves olas que irradian hacia fuera en todas las direcciones. Al despertar a tu verdadero ser y traer esa hermosa presencia al mundo, estarás creando olas en el lago de la vida. El brillo de tu luz interior tocará a todas las personas con las que entres en contacto… en casa, en el trabajo o simplemente caminando por la calle. Cada persona a quien toques con tu luz la extenderá a otras personas… y otras… y otras… como las olas de un lago. Así es como puedes cambiar el mundo: convirtiéndote en una viva demostración de tu belleza interior y un faro para que otras personas puedan guiarse.
 
Al hacer esto, estás además abriendo y sosteniendo el espacio para que la Humanidad entera pueda evolucionar hacia su más elevado potencial, y cuando una masa crítica de la sociedad haya despertado a su verdadera naturaleza de amor, amabilidad y cooperación, entonces la aparición de un mundo más hermoso no será tan solo una posibilidad… sino que ya habrá llegado. Algunas personas podrán pensar que es ingenuo y poco práctico creer que podemos alcanzar tal Paraíso en la Tierra… pero verás, «el Paraíso no es un lugar, sino un estado de conciencia»… y tenemos el poder de crear esa conciencia paradisíaca aquí y ahora mismo. Esta es la gran oportunidad que se nos presenta en estos momentos emocionantes, y al embarcarnos cada vez más personas en nuestro particular Viaje del Héroe y de la Heroína, creamos un mundo en el que lo que ayer eran milagros se convierten hoy en realidades.