EDICIÓN: Diciembre - Febrero 2015

Ama tu cuerpo

Jerry Brownstein



Vivir Conscientemente es el proceso de poner atención consciente y plena en todas las áreas de tu ser: Mente, Espíritu… y Cuerpo. Tu cuerpo es el templo que alberga tu espíritu, así que es importante mantenerlo sano, fuerte y vibrante. Todo el mundo sabe que las claves para una buena salud son hacer ejercicio regularmente y comer bien… pero saberlo y hacerlo son dos cosas muy diferentes. La buena noticia es que integrar hábitos saludables en tu vida diaria puede ser un proceso sencillo y fácil. El primer paso es ser más conscientes de cómo comemos, aprendiendo qué alimentos son sanos y cuáles no.

La mayoría de la gente tiene alguna idea sobre nutrición, pero su conocimiento está a menudo empañado por la desinformación y por los anuncios engañosos. Muchos de los alimentos que crecimos pensando que eran buenos para nosotros, de hecho contribuyen al sobrepeso y la falta de salud de la gente. Los más importantes entre ellos son la leche, el queso, el pan y aún más el azúcar, y sobre todo el jarabe de maíz alto en fructosa (JMAF) que se encuentra en tantos alimentos procesados. También conviene evitar los edulcorantes artificiales, ya que hay estudios que muestran que son tan nocivos como el azúcar. En el lado positivo, todos sabemos que los alimentos más sanos son las frutas y verduras frescas, preferiblemente ecológicas. El experto en alimentos Michael Pollan tiene una fórmula muy sencilla para alimentarse de forma saludable: «Come Comida Real… No Demasiada… Y casi todo Plantas». “Comida Real” excluye casi todos los alimentos envasados que se encuentran en el supermercado, que contienen ingredientes altamente procesados y químicos sintéticos. Aprende a leer las etiquetas y verás que si está envasado… y no es “ecológico” certificado… entonces probablemente no sea bueno para tu cuerpo. “No Demasiada” significa comer tan solo cuando tienes hambre, y no cuando el reloj te diga que es hora de comer. “Casi todo Plantas” no quiere decir que tengas que ser vegetariano, sino que tal vez debas moderar la cantidad de carne que consumes.




Ahora que ya estás comiendo bien, es momento de pensar en el ejercicio. Muchas personas sienten que no tienen el tiempo ni la energía para mantener una práctica regular de ejercicio, pero es más fácil y consume menos tiempo de lo que piensas. Las últimas investigaciones sobre cómo reaccionan nuestros cuerpos ante distintos tipos de ejercicio muestran que puedes alcanzar una salud óptima a través de sesiones cortas de Entrenamiento de Alta Intensidad. Un ejemplo de este nuevo tipo de ejercicio se llama el entrenamiento de intervalos Peak 8. Simplemente se trata de correr (o pedalear) a alta velocidad durante un periodo corto, hasta que estés sin aliento… y después detenerte o caminar hasta recuperar el aliento… y después volver a correr o pedalear a tope… y repetir esto 8 veces. Claro que cuando empiezas tal vez puedas hacerlo tan solo 2 ó 3 veces, incrementando gradualmente hasta alcanzar 6 u 8 repeticiones. El ejercicio de Alta Intensidad no solo quema los azúcares y grasas que se encuentran almacenados en tu cuerpo, sino que además incrementa tu metabolismo para que esa quema continúe durante las siguientes 36 horas. Este es uno de los motivos principales por los que obtienes un mayor beneficio de un entrenamiento corto e intenso que de uno largo y lento… y además te requiere mucho menos tiempo.

También es importante realizar algún tipo de entrenamiento de resistencia para mantener los músculos tonificados y los huesos fuertes. Una vez más, el método de Alta Intensidad hace que esto sea más rápido, fácil y beneficioso. En lugar de hacer numerosas repeticiones aburridas de cada ejercicio, tan solo has de hacer unas 6 a 8 de cada uno… pero los haces de forma más intensa. Empieza levantado el peso con normalidad y luego resístelo, descendiendo lentamente hasta la posición original, mantén ahí un segundo, y después elévalo de nuevo. Tras unas pocas de estas repeticiones, tus células musculares y óseas se verán activadas de la forma más eficiente para incrementar tu fuerza. También es importante mantener tu cuerpo flexible, así que unos estiramientos suaves antes, durante y después de entrenar resultan esenciales. Aún mejor es practicar yoga o Qi Gong de forma regular, ya sea en casa o yendo a clases.




Finalmente, el ejercicio más importante que puedo recomendar es la poderosa práctica diaria conocida como los Cinco Ritos Tibetanos. Esto consiste en 5 movimientos de yoga que son fáciles de aprender y que pueden hacerse en cualquier sitio. Una vez hayas aprendido la secuencia, tan solo te llevará unos 10-12 minutos al día, y los resultados son asombrosos. Estos sencillos ejercicios ofrecen numerosos beneficios, incluyendo un incremento en la fuerza, la vitalidad, la flexibilidad, el metabolismo y la claridad mental. Se denominan “La Fuente de la Juventud”, porque mucha gente ha descubierto que ralentizan o incluso invierten el proceso de envejecimiento, a la vez que estimulan el que tu cuerpo encuentre y mantenga su peso ideal. Llevo haciendo estos ejercicios durante 15 años, y los he enseñado a muchos clientes, con excelentes resultados.

Tu cuerpo es un milagro. Tiene más de 50 billones de células que trabajan juntas incansablemente cada minuto del día para llevar adelante las complejas tareas que te mantienen vivo y bien. Esta danza cósmica está hermosamente diseñada para mantener una salud óptima y superar cualquier forma de enfermedad. Ser más consciente y atento a cómo te alimentas y ejercitas fortalece este ritmo natural y le permite fluir libremente. Creando los hábitos de un estilo de vida saludable, estás dándote amor a ti mismo y al increíble cuerpo que te transportará a lo largo de esta vida entera.