EDICIÓN: Junio - agosto 2014

Hogares alternativos

Texto: Cat Weisweiller

La construcción de hogares alternativos está tomando cada vez más ímpetu, por múltiples motivos: algunos propietarios buscan soluciones que les ahorren gastos y les permitan evitar las ataduras de una hipoteca o de las normativas de construcción; otros buscan eficiencia energética; a otros les mueve una mayor responsabilidad hacia el medio ambiente, y a otros simplemente el hecho de liberarse de objetos innecesarios. Sin embargo, lo más frecuente es que todas las variaciones mencionadas acaben estando intrínsecamente conectadas. Aquí explicamos los astutos ejemplos que ofrecen siete hogares alternativos:
 
Tiny Houses – Tiny House Movement (Movimiento de Casas Pequeñas), un movimiento social en el que la gente está reduciendo el espacio en el que habita, está cobrando mucha fuerza. La persona que lo lanzó, Sarah Susanka, es una arquitecta británica afincada en Estados Unidos, autora de nueve best-sellers que iniciaron la filosofía “Not So Big” de arquitectura residencial, que aspira a “construir mejor, no más grande.” Se considera como casa pequeña desde una caravana de madera sobre ruedas hasta una casita como para hobbits excavada en una colina, o una estructura de cristal anidada en plena naturaleza. Una casa que a menudo se ve citada por los fans del Tiny House Movement es la de Noel Higgins en Irlanda. En menos de dos meses, Noel construyó con maestría una casa de madera sobre ruedas de 4,87 x 2,43 metros, por el reducido coste de seis mil euros. «Las casas pequeñas son económicas, de fácil construcción y mantenimiento. Se trata de reducir todo y alejarse del consumo de masas. Cuando vives en un espacio reducido, te ves obligado a pensar en lo que realmente necesitas y lo que no», afirma su orgulloso propietario.
 

 
Los contenedores de mercancías son muy prácticos a la hora de vivir de forma compacta y a bajo coste. Están creciendo en popularidad por todo el mundo, y se puede encontrar un excelente ejemplo en Trinity Buoy Wharf, en el este de Londres, llamado Container City (la ciudad de los contenedores). Aquí viven una comunidad en expansión de residentes y trabajadores de oficina. Un contenedor mide unos 6 metros de largo y cubre un área de unos 45 m2. Y su forma apilable permite añadir niveles adicionales fácilmente. Quienes no gusten tanto del bricolaje, sin embargo, no deben preocuparse, pues ya hay empresas por toda Europa, Gran Bretaña y Estados Unidos dedicadas a reconvertir estos contenedores siguiendo las especificaciones del comprador, y añadiendo ventanas, puertas y suelos.
 
Hogares de fibra de vidrio – Un recién licenciado de la Universidad de Tecnología Delft (Holanda), Pieter Stoutjesdijk, propone una solución con mucho estilo que en realidad está pensada para proveer alojamiento de emergencia para víctimas de desastres naturales. Sin embargo, con sus 15 años de duración, ofrece muchas más posibilidades a corto plazo. Se construye con 2.484 piezas de fibra de vidrio que no requieren de materiales externos ya que encajan siguiendo una fórmula de fricción. Después se le aplica una cobertura especial para que resista a la climatología. Diseñada para climas tropicales, viene con un tejado sobresaliente que aporta sombra, un techo alto que permite mayor ventilación, un porche y un tejado parabólico que recoge el agua de lluvia. Esta versátil estructura incluso calienta ese agua.
 

 
Un Earthship es un tipo de hogar ecológico que está también enganchando mucho. El americano Michael Reynolds diseñó el primero en los años 70, con la idea de reducir el consumo energético y los residuos de nuestros hogares. La estructura del Earthship suele estar hecha de neumáticos reutilizados, con añadidos hechos de botellas, latas y cualquier otro residuo durable encontrado en los vertederos. Muchos propietarios de Earthships llevan el concepto aún más allá, creando huertos interiores donde cultivar su comida. Hoy en día, además de Earthships familiares, existen también barrios enteros y urbanizaciones hechas de Earthships.
 
Casas de cristal – Y ya que estamos con el tema de utilizar botellas viejas en el diseño arquitectónico, citemos a un caballero argentino que lo ha llevado al extremo, al construirse una atractiva casa con seis millones de botellas de cristal vacías. Las botellas fueron recogidas por amigos y gente de su ciudad durante más de 19 años. Tito Ingenieri construyó su llamativo hogar con botellas y hormigón para crear un espacio luminoso y abierto que supone un respetuoso guiño al medio ambiente. Un ejemplo más pequeño de ese mismo toque genial a favor de la naturaleza puede verse en el centro ecológico del Corazón Verde aquí en Ibiza. Tito dice de su hogar: «No me pertenece a mí, sino a mucha gente de esta ciudad. Dicen que es una casa ecológica, pues está hecha de botellas de la calle, y ahora las calles están limpias».
 

 
Las casas de palets de madera, gracias a un despacho americano de arquitectos, I-Beam Design, en principio ofrecía una solución económica y ecológica como alojamiento en caso de desastre natural. De hecho, sus primeras casas hechas con palets fueron presentadas a un concurso para resolver los problemas de alojamiento de los refugiados tras la guerra en Kosovo, pero pronto resultó evidente que la madera de palets puede usarse también para crear hogares mucho más permanentes. Como se dará cuenta mucha gente, los palets son fáciles de conseguir, baratos, y están pidiendo ser reciclados en hogares, resultando muy atractivos estéticamente.
 
Casas modulares – en ese intento de encontrar soluciones de alojamiento que sean convenientes y económicas, las casas modulares se merecen atención. Han avanzando mucho desde las antiguas casas prefabricadas. Muchas empresas de casas modulares ofrecen kits para montar fácilmente casas agradablemente modernas con añadidos medioambientales. Los kits más pequeños para casas de invitados u oficinas exteriores también están tomando formas cada vez más atractivas. Las casas ecológicas modulares utilizan menos energía para calentarse y refrescarse, gracias a sus dimensiones modestas y su óptimo uso del espacio. Y como todas las piezas están hechas para encajar perfectamente, las casas prefabricadas minimizan la cantidad de residuos generados, comparadas con un proyecto de construcción más convencional. •