EDICIÓN: Febrero - Abril 2013

Consejos para el dolor de espalda

Texto: Clarissa Sobiraj


¿Quién no lo ha sufrido? Ya sea al sentarte en la oficina o durante otras actividades sedentarias, te tensas, y con el tiempo esto causa dolor de espalda.
 
Aquí tienes algunos ejercicios que puedes hacer en la oficina:
 
• Estira la espalda, manteniendo los pies en paralelo. Estira los brazos e inclínate ligeramente hacia adelante y hacia atrás (8-10 veces). foto 1.
 
• Siéntate bien recto y saca pecho. Después estira los brazos ante el pecho, haciendo que la parte superior de la espalda se redondee bastante. Alterna estirar y redondear la espalda (8-10 veces). foto 2.
 
• Sentado bien recto con la espalda recta, coloca la mano izquierda sobre la pierna derecha. Coloca el brazo derecho en el respaldo de la silla y rota la espalda hasta que alcances un estiramiento agradable. foto 3.
 
• Sentado bien recto, con ambas piernas paralelas, coloca una mano contra la cabeza y empuja contra ella (10 segundos, después suelta lentamente y cambia de lado). foto 4.
 
• Con ambas manos tras la cabeza, empuja la cabeza contra las manos para que puedas sentir la tensión en los músculos del cuello (mantén también durante 10 segundos y después suelta lentamente). foto 5.
 
• Haz lo mismo por delante:  con las manos sobre la frente, empuja con la cabeza hacia ellas (mantén también durante 10 segundos). foto 6.









Cuando estamos sentados ante el ordenador naturalmente después de cierto rato adoptamos una postura relajada: los hombros caen hacia adelante y la parte baja de la espalda se curva. Una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres conocen los síntomas y sufren de dolor de espalda, a veces combinado con dolores de cabeza. Pero antes de ir al médico o a la farmacia, aquí tienes algunos consejos para su prevención y mejora:
 
• Tómate un descanso al menos cada hora, estirándote, girando los hombros y la cabeza, sacudiendo y soltando el cuerpo.
 
• Sal a tomar aire fresco de vez en cuando.
 
• Recuérdate constantemente que debes sentarte recto, echando los hombros hacia detrás de forma exagerada. Cambia constantemente tu posición. Tal vez un despertador te ayude a acordarte.
 
• Ofrécete un masaje de vez en cuando.
 
• El aceite de árnica también ayuda a calentar la zona en tensión y potencia la circulación sanguínea hacia los músculos.
 
• Consigue una pelota medicinal como sustitución de la silla (aunque solo la utilices de vez en cuando).
 
• Practicar deporte es por supuesto esencial: correr y nadar ayudan, y aún más efectivos son el yoga y el pilates porque no solo estiran sino que también fortalecen esta zona. Lo ideal es practicarlos de forma regular cada semana (2-3 veces).
 
Un entrenador personal puede responder a tus deseos y necesidades individuales, y juntos podéis elegir y desarrollar los ejercicios adecuados.