EDICIÓN: Agosto - Octubre 2013

Villa Contact – Una empresa familiar con historia

Texto: Cat Weisweiller
Un paseo por las Ramblas de Santa Eulalia, pasando la oficina de Correos, te llevará al encantador edificio histórico donde está Villa Contact. Al entrar, un estrecho pasillo se abre para revelar el cálido corazón de una inmobiliaria de lujo gestionada por una familia. Fundada hace 30 años, fue de las primeras del sector en la isla, y aún mantiene su posición entre las más fiables agencias para comprar casas de lujo en Ibiza. ¿Por qué? La respuesta seguramente se encuentre en la historia de los Gray Amat, la familia que la creó.

Montse Amat nació en Barcelona en 1948, en el seno de una familia catalana muy tradicional que sufría la posguerra y el régimen anti-catalanista de Franco. La familia tenía propiedades en la zona de Sitges, pero Montse ansiaba viajar. Así que estudió idiomas y turismo y se fue a París y Londres, para decepción de su querida familia. Fue en 1968, trabajando como recepcionista en prácticas para Peter Hays, en el hotel Panorama de Es Canar, que conoció a quien sería su futuro marido, el británico Kingsley Gray (más conocido por su mote, Bunny). Ambos tenían veintitantos en aquel entonces, y para 1973 Montse y Bunny decidieron instalarse de forma permanente en Ibiza. En 1977 nació su primer hijo, Robbie, seguido por los gemelos Clea y Tom en 1982.

Por el año 1983, Montse había identificado la necesidad que tenían compradores y vendedores de casas de poder recibir un servicio multilingüe en la isla, así que abrió una de las primeras inmobiliarias de casas de lujo en Ibiza: Villa Contact. Su notable éxito a lo largo de las décadas se atribuye en gran medida a su personalidad y ética profesional. Al verlo mucho más que como un mero empleo, Montse forjaba relaciones personales con todos sus clientes, ofreciendo su consejo de forma desinteresada mucho después de haber realizado las ventas. Para muchos de sus clientes más jóvenes, se convirtió en su “madrina ibicenca”. Su calidez, honestidad e integridad eran muy conocidas, así como lo eran muchos de sus clientes, incluyendo famosas estrellas del Rock y conocidos diseñadores de moda. Durante muchos años, la familia Gray Amat fue considerada una gran potencia social en la isla, al dedicar sus vidas de forma entusiasta al turismo y la inmobiliaria, por no hablar de las legendarias celebraciones en su casa.

En 2011, Montse murió trágicamente a los 63 años de un ataque repentino al corazón. Siguiendo su espíritu, la familia plegó filas y Clea y su hermano mayor Robbie volvieron a Ibiza para continuar la empresa familiar. Por suerte, ambos llegaron a Villa Contact totalmente equipados: aparte de los muchos años que habían pasado ayudando a su madre, su conocimiento de la isla y sus habilidades multilingües, Robbie acababa de pasar diez años en China trabajando para una inmobiliaria internacional importante, Knight Frank, y Clea había hecho una carrera de Empresariales con Turismo, seguida de una dedicación profesional como Relaciones Públicas en Londres, especializada en empresas sostenibles. La prometida de Robbie, Suzanne Griep, que también procede de un entorno inmobiliario potente, es la tercera en este armoniosa asociación empresarial.

Y así es como la herencia de Montse pervive con fuerza en Villa Contact. Su honestidad, integridad, calidez de corazón y buen hacer son atributos que Clea, Robbie y Suzanne trabajan para mantener en su empresa. Tal vez sea por ello que, a pesar de la recesión actual, en Villa Contact siguen ocupados. «Nos sentimos extremadamente afortunados de estar llevando una empresa exitosa de la que nos encanta formar parte. Las amistades duraderas que hemos forjado siguen siendo un motor importante de nuestro negocio. También entendemos que comprar una casa es algo estresante. Así que para nosotros significa mucho el poder aplicar nuestro conocimiento local del mercado inmobiliario de Ibiza para poder ayudar a la gente lo máximo posible, ofreciendo contacto y consejo continuado durante y después de la venta. No hay duda de que el karma seguramente tenga mucho que ver con el éxito de la empresa.» •