EDICIÓN: Abril - junio 2013

El camino al éxito

Texto: Lua Gómez Moya
Ciertas decisiones marcan el futuro de las personas. Elegir una profesión implica una seguridad que debe basarse en una profunda evaluación de uno mismo, tanto en valores, intereses y habilidades como en los rasgos de la personalidad que pueden marcar un camino hacia las profesiones más apropiadas para un futuro próspero.
 
Casi uno de cada tres estudiantes no llega a finalizar la carrera que emprende por falta de motivación, muchas veces causada por no adquirir información sobre la profesión elegida y la falta de valoración de las propias aptitudes. Es normal que esto ocurra cuando no hemos barajado todas las opciones.
 

 

La familia es un factor de suma importancia en cuanto a esta decisión, ya que son los primeros agentes socializadores del niño e influyen directamente en sus aptitudes y expectativas. Es importante para el joven saber que al elegir su profesión está decidiendo su futuro y por lo tanto, esta elección no debe hacerse al azar o solo por seguir el consejo de padres o amigos.
 
Pondremos como ejemplo el de Jesús Castellano, hoy en día gerente de Pinturas Bizafor. A los 14 años sus padres acordaron que empezara a trabajar como aprendiz en una obra, para que aprendiera una lección sobre la dureza del trabajo y para que, si esto le desanimaba, volviera a retomar los estudios. Ellos no sabían cuál iba a ser el resultado, pero dieron a Jesús la oportunidad de elegir, y esta prueba sirvió para que aquel adolescente decidiera seguir aprendiendo el oficio de la pintura. Así, tras varios años de experiencia y superación llegó a ser oficial a los 20.
 
Ahora, 28 años después de su fundación, Pinturas Bizafor es una empresa consolidada que ha ido creciendo a base de esfuerzo y entrega, movida por una acertada toma de decisiones, que han desembocado en un éxito innegable.
 
Cuando un joven encuentra vocación hacia una profesión expresa su satisfacción por conocer y estudiar su contenido, como le ocurrió a Jesús al encontrar en su oficio un mundo de posibilidades.
 



La pasión por su profesión y las ganas de seguir aprendiendo han sido la mejor baza para el crecimiento de la empresa, incorporando nuevas aplicaciones en el ámbito de la pintura en Ibiza. Novedosas técnicas como el microcemento, que decora suelos, paredes y mobiliario, aislantes térmicos para la economización energética de los edificios y la tematización, que mediante la aplicación de cemento consigue creaciones artísticas simulando desde muros de piedra hasta esculturas que reproducen todo tipo de texturas y formas, son algunos de los servicios que ha llevado a Pinturas Bizafor a ser un referente en Ibiza a base de ilusión y profesionalidad.
 
La familia, además de ser un apoyo importante a la hora de tomar decisiones, lo es en nuestro día a día. Cuando sentimos la satisfacción de realizar un buen trabajo, transmitimos un ejemplo de alegría a nuestro alrededor creando un equilibrio en nuestra vida.
 
Jesús ha logrado con su dedicación y gracias al apoyo y asesoramiento de Amparo, socia de la empresa durante 2 décadas, ahora prejubilada, la confianza de clientes, proveedores y trabajadores de igual manera que en su entorno más cercano. Hoy en día Pinturas Bizafor es una empresa familiar, en la que desde hace unos años, trabajan sus dos hijos con la misma pasión que han recibido como ejemplo.
 
Alejandro, el mayor, atravesando el mismo proceso por el que pasó su padre, ha llegado a convertirse en un profesional del medio de la pintura en el que ya dirige obras de gran envergadura con el entusiasmo propio de quien disfruta de su trabajo, y Ricardo, que comenzó ayudando en las obras mientras estudiaba administración de empresas, ha tomado ya las riendas de la administración de la compañía guiado por Amparo que le enseñó cada detalle, ayudándole a llevar a cabo una responsabilidad con la que se encuentra feliz junto a los suyos permitiendo que su ocupación sea completa en todos los ámbitos de su vida. Los dos hermanos se complementan en sus labores con la vista puesta en el futuro.
 
Jesús y María Jesús, su mujer, que también forma parte de Pinturas Bizafor, han sido un modelo de valentía y esfuerzo para sus hijos y la esencia de la empresa que lideran. Un referente de éxito, cuando llegamos a comprender que un servicio profesional puede ofrecerse con una verdadera sonrisa. Apostar por la plenitud, sin duda es un acierto.