EDICIÓN: Diciembre - Febrero 2013

Teatro Pereyra - Manteniendo viva la llama de la Música en Directo

Texto: Cat Weisweiller












No hay nada como un paseo por la ciudad de Ibiza para apreciar los encantos culturales y arquitectónicos maravillosamente mediterráneos que ofrece la isla. Por ejemplo, un edificio que es del todo característico de finales del siglo XIX es el del Teatro Pereyra. Construido en 1898 a la vuelta de la esquina de Vara de Rey, este legendario establecimiento mantiene muchos de sus detalles originales, incluyendo los muros de piedra de marés, como los de la antigua muralla de la ciudad.
 
El Teatro originalmente marcaba el km. 0 de la carretera de Sant Joan y fue nombrado en honor a un arquitecto portugués de la época. El edificio tenía ante sí el vibrante mercado principal de la isla y era un punto de encuentro central para todos. Notablemente, fue el primer establecimiento social que oficialmente abría sus puertas más allá de las murallas de la ciudad. Aunque desde principios de los 80 ya no haya funcionado como teatro, hace ya más de un siglo que mantiene una sólida reputación por su cálida hospitalidad hacia residentes y visitantes por igual. Y más aún cuando la pareja holandesa formada por Eric-Jan Harmsen y Kees ter Bruggen se enamoraron locamente del Teatro en 1987, invirtiendo todos sus ahorros en su alquiler y renovación.
 
 


 
Las miradas de Eric-Jan y Kees se habían cruzado por primera vez en un piano-bar de Holanda donde Eric-Jan estaba tocando. Desde ese momento, Kees (una conocida actriz y bailarina) y Eric-Jan (un pianista clásico y compositor de la banda sonora de ‘The Bluffers’) ya fueron inseparables. Tras varios viajes a Ibiza de vacaciones, y tras la llegada de dos niños, vinieron a instalarse aquí de forma definitiva en 1985. Sin embargo, pronto quedó claro que los contratos remunerados en el mundo de la música, sobre todo en composición, baile o actuación, eran pocos y demasiado espaciados. Y así el modesto y tradicional local en el corazón de la ciudad se convirtió en objeto de sus pasiones. Viéndolo como una oportunidad de capitalizar las conocidas habilidades sociales de Kees, y como una manera en que Eric-Jan pudiese tocar a menudo y rodearse de músicos, la idea de un café nocturno con música en vivo en abundancia se convirtió en su ambición. Aunque este sueño exigía el precio de asumir un riesgo económico personal enorme, y coincidía con el inminente nacimiento de su tercer hijo, tiraron para adelante – vigorosamente renovando el local y abriéndolo orgullosamente el 08.08.88.
 



 
Su tenacidad y determinación dieron resultado. Con la creciente reputación de la isla por sus discotecas y música house, llegó también el hambre por un lugar donde escuchar buena música en vivo – sobre todo uno que sigue abriendo sus puertas sin fallar desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la madrugada, los 7 días de la semana en verano, y 6 días de la semana en invierno. Hasta el día de hoy, en verano ofrecen música funk, blues y soul, y en invierno toman un tono más cálido con notas cubanas y latinas. A pesar de ser el único lugar de la isla que ofrece tanta música en vivo concentrada, nunca han cobrado por entrar ni han necesitado porteros imponentes. Los dueños mantienen también la visión de que no quieren poner mesas VIP ni zonas acordonadas. Su encanto discreto y a la vez cosmopolita – que recuerda a un club de jazz privado – ha atraído a una jugosa lista de intérpretes a lo largo de los años, incluyendo a vocalistas como Kim Mazelle, Barbara Tucker, Muriel Fowler, Thijs van Leer y Amanda Brown (finalista del programa ‘La Voz’ en EEUU); y el reconocido y ya fallecido pianista de jazz Tete Montoliu. Tras la estela de estas artistas está una lista igualmente impresionante de gente disfrutando entre el público, como Jeremy Irons, Bon Jovi o el Rey Juan Carlos.
 
Aunque siguen acudiendo regularmente a su local, Kess y Eric-Jan le pasaron las riendas de la gestión diaria a su hijo Juan Guillermo (Juangui) en el 2004, dándole a Kees la libertad de concentrarse a tope en la pintura y escultura, pasiones que disfruta desde finales de los 90. Sus aclamados trabajos – además de estar a la vista en el Teatro Pereyra y en su estudio de la carretera de Sant Josep – han sido exhibidos recientemente en Amsterdam y más localmente en el Centro Cultural de Ibiza, el Consell Insular y el Centro de Convenciones de Santa Eulària. Mientras tanto, Eric-Jan ha estado ocupado produciendo y tocando en dos atractivos álbumes: ‘Live en el Teatro Pereyra’ (con participación de Dave Jeffs [conocido como Blues Dave] y Eric-Jan en el 2008) y ‘52:52 of Musical Poetry’ (con el saxofonista cubano Rafael Garcés y Eric-Jan en el 2011). También sigue tocando a menudo en el Teatro Pereyra.

 
 


 
Pocos forofos de la música dudan de que quienes buscan refugio de los ritmos más duros de la noche discotequera encuentran en el Teatro Pereyra la llama más brillante de la isla en el mundo de la música en vivo, justificando sin duda el compromiso incansable de Kees y Eric-Jan con esta causa: «A lo largo de los años hemos fundado, nutrido, cuidado y puesto nuestros corazones y almas en este lugar, que es como un hijo más para nosotros». Mientras tanto, Juangui, que ha heredado una perfecta combinación de la calidez y encanto de su madre junto con la tenacidad y carisma de su padre, creció en este bar, compartiendo por tanto el mismo entusiasmo por lo que representa: «Vivo y respiro el Teatro Pereyra. Es emocionante ser parte de un lugar donde puedes observar a gente de todas las edades y condiciones encontrarse, charlar, beber y compartir experiencias e ideas, construir relaciones, y disfrutar de la intimidad de una música en vivo de calidad y tan cerca de los músicos. Al no encontrar barreras ni sociales ni en la puerta, y estando abierto 20 horas al día, este es un lugar donde podemos ser testigos a diario de la magia desenfrenada de la música…»