EDICIÓN: Diciembre - Febrero 2013

2012 - El despertar

Texto: Jerry Brownstein













Es tremendamente interesante estar viviendo en estos tiempos. Muchas profecías, incluidas las inspiradas por al antiguo calendario maya, apuntan claramente a que este año 2012 es el comienzo de un periodo de muchos cambios. Podemos sentir la fuerza de esta poderosa energía transformadora a nuestro alrededor, según van despertando las personas a la realidad de que el ritmo del mundo que hemos heredado no está en armonía con la canción que suena en nuestros corazones. Cada vez más, somos conscientes de que tiene que haber un camino mejor y nos sentimos impulsados a buscar formas alternativas de vivir. Están apareciendo centros de yoga en todos los barrios; la sanación natural es aceptada y practicada por millones de personas; los libros y videos sobre meditación y crecimiento espiritual son cada vez más populares. Este movimiento hacia una transformación positiva crece cada día, mientras que nuestros tradicionales sistemas económicos, ecológicos, gubernamentales y espirituales muestran que están desfasados y son insostenibles. Todo ello ha creado una situación en la que dos energías muy diferentes están compitiendo por el alma de nuestro planeta. Por un lado, tenemos las estructuras de poder existentes en nuestra sociedad, que intentan desesperadamente mantener su control resistiéndose al cambio. Por otro, tenemos una ola emergente de energía transformadora que nos urge a evolucionar hacia un nivel de conciencia más alto.
 



Está claro que la raza humana ha alcanzado una encrucijada crítica – un Punto de Elección – y que nuestro futuro se verá determinado por la dirección que tomemos. Pero, ¿por qué ahora? ¿Por qué se nos presenta una elección tan crucial en este preciso momento de nuestra historia? Parte de la respuesta a esta pregunta puede encontrarse analizando más de cerca el famoso calendario que fue creado hace milenios por la antigua cultura maya de Centroamérica. Este documento señala el 21 de Diciembre del 2012 como el “Fin de los Tiempos”, lo que significa que concluye un largo periodo de 5.125 años y que está a punto de comenzar uno nuevo. Resulta muy interesante el hecho de que el punto de comienzo del calendario maya fuese hace 5.125 años, ya que coincide con el comienzo de la civilización humana en Sumeria y el Creciente Fértil. El calendario parece indicar que la Humanidad ha completado una larga fase de su desarrollo y que ahora está lista para evolucionar hacia el siguiente nivel. Las ciencias modernas de la astronomía y las matemáticas también aportan pruebas de que nos encontramos en un momento muy crucial de nuestra historia. Calculan que nos encontramos en lo que se denomina una Alineación Galáctica, lo que significa que el planeta Tierra está alineado tanto con el Sol como con el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. ¡Se trata de un evento increíblemente excepcional que solo sucede una vez cada 25.800 años!

Parece que tanto el alineamiento del Universo como la historia de la Humanidad apuntan a que un gran periodo de nuestra existencia en la Tierra acaba de terminar y que comienza otro completamente nuevo. Esta es la energía de cambio que podemos sentir a nuestro alrededor: se trata del impulso evolutivo de nuestra especie que nos urge a dar el próximo paso en nuestro desarrollo para avanzar elegantemente hacia nuestro máximo potencial. Dar tal paso implica un gran cambio en nuestra conciencia, desde la visión del mundo actual basada en el miedo, la escasez y la limitación, hacia una nueva forma de ser anidada en el amor, la abundancia y la libertad. Vivir en este estado de conciencia más elevado creará una sociedad que valore la generosidad por encima de la avaricia, la cooperación por encima de la competición y la justicia por encima de la injusticia. Suena a un Paraíso en la Tierra – así pues, ¿qué podemos hacer para ayudar a la Humanidad a avanzar en esta nueva dirección? La única forma de cambiar la conciencia de este planeta es cambiar la conciencia de las personas, y eso empieza contigo y conmigo. Así pues, lo más importante que cada uno de nosotros puede hacer para contribuir a la transformación de nuestro mundo es ir hacia nuestro interior y transformarnos a nosotros mismos. Este es el viaje de transformación personal que comienza recordando que tú eres mucho más de lo que tu condicionamiento te ha programado para ser. Buscando ese yo superior, viajas a tu interior para descubrir la belleza y la sabiduría que son tu naturaleza auténtica. El próximo paso es traer esa luz interior de forma consciente al mundo a través de tus pensamientos, tus palabras, tus acciones y tu misma presencia. Esto hará que tu vida personal sea más maravillosa en todos los sentidos pero, ¿cómo contribuirá a la evolución de nuestro mundo?





Imagínate un hermoso lago de agua perfectamente quieta. Si tiras una piedra al agua, se crearán suaves ondas que irradian en todas direcciones. Al despertar a tu ser verdadero y traer esa hermosa presencia al mundo, estarás creando ondas en el lago de la vida. El brillo de tu luz interior tocará a todas las personas que entren en contacto contigo… en casa, en el trabajo o simplemente caminando por la calle. Cada persona a la que toques transmitirá esa luz a otras… y otras… y así una y otra y otra y otra vez… como las ondas en un lago. Así es como puedes cambiar el mundo: convirtiéndote en la viva expresión de tus más afinadas cualidades y siendo una luz para que otros se inspiren. Esta es la gran oportunidad que nos está siendo ofrecida en estos tiempos emocionantes, y cuando una masa crítica de la Humanidad haya despertado a su naturaleza verdadera de amor, generosidad y cooperación, entonces podremos realizar por fin el verdadero camino evolutivo de nuestra especie, que es crear vida en la Tierra que sea un brillante reflejo de nuestro bien más elevado.