EDICIÓN: Abril - junio 2012

LIMPIEZA INTERIOR

Texto: Cat Weisweiller
Tal vez sorprenda saber que existen indicios de que se practicaban limpiezas de colon allá por el año 1.500 antes de Cristo, cuando los egipcios visitaban con regularidad sus templos para someterse a una lavativa. Hoy en día, su popularidad está en auge, pues cada vez más personas de todos los rincones del planeta incluyen este tipo de limpieza interior en su rutina sanitaria. El equipo de ibiCASA decidió que ya era hora de llegar al fondo de este asunto y enterarnos de qué supone esta tradición tan antigua.
A Anne Marie Petash, profesional de la hidroterapia del colon y residente en Ibiza, le cautivaron tanto los beneficios que notó en su salud tras sus sesiones periódicas de limpieza de colon, que decidió formarse ella misma para darlas. Como profesora de Pilates durante más de 25 años, le atrajo el hecho de que la hidroterapia funciona también siguiendo el poderoso principio de que sanar el cuerpo es tanto más efectivo desde dentro hacia fuera. «Tu cuerpo es un templo, y el colon es una piedra angular para tu salud. Sirve como valiosísimo barómetro respecto a tu bienestar general, y como indicador temprano de problemas que puedan darse en el futuro. Al extraer la toxicidad, y mantener así la salud de esta zona, otros problemas físicos primordiales se mantiene a raya».

A menudo la hidroterapia del colon es utilizada por gente totalmente sana como medida preventiva para mantener sus sistemas digestivos en óptimo estado de funcionamiento, o incluso como limpieza en una sola vez de los desechos que se hayan acumulado a lo largo de muchos años – y para esto último, se recomienda un mínimo de dos sesiones. También se utiliza para tratar toda una serie de dolencias físicas: problemas causados por la acidez como la gota, el reumatismo y la artritis; hinchazón; estreñimiento; problemas de fertilidad; afecciones cutáneas; parásitos; candidiasis; acumulación de tóxicos tras tomar medicinas o antibióticos de forma prolongada; incluso problemas posturales y de alineamiento – Anne Marie a menudo recibe pacientes que le remiten osteópatas que creen que en la raíz de la incomodidad de la persona puede estar un desequilibrio en el colon. Personas a quienes se les recomienda una lavativa antes de una prueba diagnóstica también eligen a menudo recibir un enema natural a través de la hidroterapia, en lugar de tomar laxantes químicos que pueden ser muy potentes. Sea cual sea el motivo que les lleve a probarlo, los clientes siempre dicen sentirse más ligeros, más despejados, llenos de vida y energía tras un tratamiento.
Basta una visita al maravilloso centro terapéutico de Anne Marie, cerca de Santa Eulalia, para disipar cualquier preocupación: aunque el método de hidroterapia es totalmente seguro e higiénico, resulta gratificante comprobar que su sala de terapia no tiene ambiente de clínica, y el proceso es reconfortantemente no invasivo – para Anne Marie, crear un entorno que inspire la sanación es esencial. El sistema de hidroterapia lo controla manualmente la terapeuta, y por ello es totalmente seguro. Sencillo de empezar o detener en cualquier momento, el tratamiento responde a las necesidades personales del cliente y es totalmente indoloro – además las sesiones vienen acompañadas de una distracción que se agradece: un masaje colónico externo y reflexología. Anne Marie cuenta con toda una variedad de suplementos de hierbas para realzar la sesión, o para ofrecer el cuidado posterior recomendado, incluyendo probióticos y encimas digestivas para ayudar al cuerpo a digerir las grasas, las proteínas y los carbohidratos.
Anne Marie, canadiense de origen, dejó Londres tras 31 años como urbanita para instalarse definitivamente aquí en el 2011. Como ya habían residido en la isla entre 1999 y 2002, ella y su pareja, Kevin, decidieron que este era el momento perfecto para echar raíces. A Anne Marie le inspira saber que hay incontables colegas sanadores aquí que se han ganado un merecido tiempo para sí mismos, y que puede ofrecer a gente que ya lleva un estilo de vida que incluye intoxicarse, desintoxicarse y nutrirse, una oportuna limpieza interior. ¿Y qué mejor lugar que Ibiza para ello?