EDICIÓN: Febrero - Abril 2012

SI NO LO QUIERES, PÁSALO

Texto: Cat Weisweiller









A medida que las comunidades globales se van orientando cada vez más hacia el reciclaje, su aliado largamente ignorado (el intercambio de cosas de segunda mano) también está experimentando un resurgir muy adecuado al momento.
 

 
Ya se sabe que lo que es basura para una persona es un tesoro para otra. La filosofía espiritual declara que almacenar cosas no utilizadas o no deseadas en nuestros hogares sólo sirve para retener energía estancada que nos impide ir hacia adelante. Sin embargo, con el sencillo gesto de dejarlas ir a otras personas, esta energía se renueva. La visión más pragmática dice: Si no lo quieres, pásalo.
 
Desde el punto de vista ecológico, la ley de la oferta y la demanda de segunda mano, si se aplica correctamente, podría proveernos con casi todo lo que necesitamos, poniendo freno a la vez a la fabricación de cosas nuevas. Además de ahorrarnos dinero, esta reducción de nuestro consumismo reduciría los residuos a nivel global y, a su vez, significaría la preservación de una cantidad importante de recursos naturales.
 
El punto clave de este tema ha sido, no la falta de consenso, sino la falta de conexión, es decir, de emparejar a quienes buscan cosas con quienes quieren librarse de ellas. Por ejemplo, recuerdo muchas veces en las que he estado despejando mi casa de toda una serie de cosas totalmente operativas (un microondas, un sofá, una nevera, una tostadora, una tele, etc.), pero con las prisas por hacer la mudanza no he tenido tiempo de buscarles otro hogar, sino que he tenido que enviarlas al vertedero, muy a mi pesar. La otra cara de la moneda, bien frustrante, han sido otros momentos en mi vida en los que deseé que esos mismos artículos re-apareciesen milagrosamente, en lugar de tener que volver a comprarlos. ¿Te suena la situación? 


 
En los EEUU, hace tiempo ya que existen los mercadillos ocasionales en el patio delantero de las casas para restablecer este equilibrio, así como en el Reino Unido la gente se junta en un prado y vende cosas directamente del maletero del coche, o en Australasia lo hacen en sus garajes. Pero ahora, por todo el mundo, la incomodidad de admitir que andamos escasos de dinero se está viendo eclipsada por algo mucho más pertinente: la necesidad acuciante de comprar de forma más consciente y ayudar a reducir los residuos. Ya se celebra ampliamente el hecho de que el estigma de los mercadillos y el intercambio de cosas de 2ª mano ha avanzado desde una imagen de escasez personal hacia otra de servicio ecológico y disfrute social – un sentimiento que aquí en Ibiza podemos disfrutar a raudales.
 

 
Merece la pena saber que cada zona de Ibiza tiene un día asignado para la recogida de bienes domésticos no deseados. No hay más que llamar a tu ayuntamiento local para concertar una recogida en ese día. Un vistazo en internet a los diferentes ayuntamientos y sus días de recogida nos llevará a la conclusión evidente de que, esa noche, algunas calles estarán llenas de objetos no deseados que esperan ser recogidos a la mañana siguiente, o bien, con suerte, encontrar un nuevo hogar – ¡el tuyo!
 
Si no son recogidos de la misma calle, estos bienes van a parar a las amables manos de la “Fundació Deixalles Eivissa”, una entidad subvencionada por el gobierno, diseñada para ofrecer estos bienes a precios más asequibles. Cualquier mueble o electrodoméstico que merezca la pena repararse es depositado allí para ser re-acondicionado – y aparece poco después a precio de ganga en su tienda, Deixalles Eivissa, en la carretera de Ibiza a San Antonio.
 
Y ya que estamos con el tema de las iniciativas benéficas, decir que existen (al contrario de lo que la mayoría de la gente cree), nada menos que 5 tiendas benéficas en la isla. Las tiendas de Cáritas (sus direcciones se pueden encontrar al final de este artículo) agradecen las donaciones de cualquier cosa que uno quiera entregar, y sobre todo ropa. Estas tiendas sin ánimo de lucro acogen muchas gangas estupendas de 2ª mano y todos los beneficios van a ayudar a gente que lo necesita.
 
Estáte atento también a nuestra publicación “De Todo en Ibiza”, un periódico gratuito que, con la intención de engrasar las ruedas de la consciencia del reciclaje, ofrece anuncios clasificados gratuitos a quien quiera vender sus artículos en desuso.
 
Para disfrutar de más compras de segunda mano, unidas al ambiente cosmopolita y hospitalario de Ibiza, no hay más que pasarse por alguno de los mercadillos de 2ª mano de la isla. Los domingos durante todo el año, el Rastrillo del Restaurante Cala Leña es una fiesta – encontrarás muchas gangas entre el ajetreo de la música en vivo y los platos de paella. Los sábados a lo largo del año, el igualmente animado Mercadillo de Sant Jordi en el Hipódromo ofrece también muchas cosas de 2ª mano entre otras nuevas.
 
Y finalmente, aunque no menos interesante, la subasta del “Casi Todo” en Santa Gertrudis apela al diseñador de interiores que llevamos dentro. Sobre todo se dedican a comprar los contenidos de casas vendidas o heredadas. Los artículos se van poniendo por separado a subasta mensualmente, o se venden en su tienda entre otras piezas únicas como son los coches de época.
 
¿Quién se hubiera imaginado que ganar puntos ecológicos podría ser tan beneficioso y además divertido? Este creciente cambio de actitud indica que se aproxima rápidamente un decrecimiento en los hábitos de consumo. Algunos dirían que ya era hora. Por suerte, Ibiza, como siempre, nos ofrece la oportunidad de subirnos al tren y ser parte de este emocionante cambio.