EDICIÓN: Junio - agosto 2011

FILARIOSIS. El gusano del corazón

Texto: Lic. Silvina Guerrini (Col. 689)













En esta edición de nuestra revista nos hemos querido interesar por una de las enfermedades que en esta época del año nos preocupa y que afecta a nuestros animales más queridos, perros y en ocasiones gatos. La filariosis es una enfermedad cardiopulmonar producida por un gusano (Dirofilaria Immitis), que puede llegar a ser mortal. Muchas especies diferentes de mosquitos transmiten ésta enfermedad. En Ibiza existen focos de riesgo; zonas de aguas estancadas que facilitan la cría de mosquitos. A su vez como consecuencia del cambio climático es probable que los focos se multipliquen.
 
¿Cómo puede contagiarse mi perro o mi gato?
El contagio se produce por la picadura de un mosquito, éste recoge las larvas microscópicas del gusano de la sangre de un animal infestado. Dentro del mosquito se produce la maduración del gusano. Al picar nuevamente a otro animal, le transmite el parásito y éste emigra hacia diversos órganos, antes de su estadía definitiva en la arteria pulmonar y el corazón.
 
El paso intermedio entre mascota-mosquito-mascota es imprescindible, ya que dentro del insecto se desarrolla el estadío infectante; por esta razón no es probable el contagio entre perros, gatos o perro-gato. Si bien los gatos pueden llegar a la curación espontánea, los perros no cuentan con esta alternativa.
 
¿Cuáles son los síntomas de la Filariosis?
A los 6 meses del contagio, aproximadamente, los gusanos se hacen adultos y producen microfilaremia (salida masiva de gusanos microscópicos a la sangre). A medida que aumenta el número de gusanos adultos, éstos se desplazan más rápidamente dentro del pulmón y el corazón, donde van produciendo una dilatación cardíaca irreversible.
 
Durante la evolución de la enfermedad podemos observar que nuestro animal tose, está desanimado, adelgaza, no juega como antiguamente, o quiere regresar antes de su paseo habitual. Además de estos síntomas, los animales infectados pueden presentar otros, propios del lugar en que se aloje el gusano (por ejemplo: hígado, riñón, piel, bazo, ojo y cerebro).
 
¿Tiene tratamiento esta enfermedad?
El desarrollo de la filariosis es progresivo y lleva tiempo; por esa razón, cuanto antes diagnostiquemos a nuestra mascota mejor será su pronóstico, incluso pudiendo llegar a la curación completa. Afortunadamente, hoy en día disponemos de tratamientos efectivos para la cura de la  enfermedad, pero ello dependerá del grado de avance de ésta. Así, los perros que presentan una filariosis muy avanzada no pueden ser tratados, ya que corren riesgo de morir.
 
¿Qué puedo hacer para prevenirla?
La época de mayor actividad de mosquitos se produce de marzo a noviembre, aunque en las Islas Baleares puede prolongarse. Para prevenirlo contamos con productos con una efectividad del cien por cien: disponemos de una vacuna que dura doce meses y de pastillas en forma de caramelos apetitosos que se administran mensualmente, con la ventaja adicional de que protegen contra gusanos intestinales.
 
Hay que saber que para prevenir el desarrollo de la enfermedad en perros mayores de ocho meses debemos hacer un test, que permite descartar un contagio en veranos anteriores. Sólo si tenemos la certeza de que nuestro animal es negativo a dirofilaria immitis podremos protegerle de manera completa. Consulte con su veterinario y elija la mejor estrategia de prevención para su mascota.



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