EDICIÓN: Junio - agosto 2011

EL HOMBRE SERPIENTE

Texto: Cat Weisweiller









A pesar de la fama que tiene Ibiza de atraer a todo tipo de personajes interesantes, parece que la isla nunca dejará de sorprendernos. IbiCASA se encuentra con otro miembro formidable de la lista de residentes en Ibiza: Snakeman, el Hombre Serpiente.
 

 
Snakeman nació y creció en el Sur de Francia, y se ganó el apodo durante los años 90, cuando se paseaba por el puerto de Ibiza nada menos que con una pitón enroscada al cuello, lo que causaba gritos de “¡Mirad! ¡Es el hombre serpiente!”. Observó con interés que sus serpientes nunca dejaban de provocar reacciones, ya fuese de miedo o de fascinación. También disfrutaba mucho de la habilidad de sus serpientes para ganarse, con el tiempo, incluso a los espectadores más temerosos...
 
Snakeman – “Snake” para los amigos – ha desarrollado su pasión por las pitones desde los 17 años, cuando visitó a un amigo en París que tenía serpientes. Tal vez estos reptiles no sean del gusto de todos, pero en el caso de Snake este encuentro predestinado definiría el resto de su vida. Pronto adquirió dos pitones y se mudó a St. Tropez. Tras 3 temporadas de exitosos espectáculos allí, los tres se mudaron a Ibiza y rápidamente se convirtieron en una marca por derecho propio – a menudo sobre los escenarios de los grandes clubs de Ibiza, haciendo giras por el mundo y más recientemente inspirando el comic: “The Snakeman – superhéroe medioambiental”, que Snake ha creado con cariño a lo largo del tiempo. Sin embargo, al alcanzar sus serpientes la edad de 18 años (de unos 35 que pueden llegar a vivir), y los casi 4 metros de longitud, Snake tiene que resignarse ante el hecho de que ya son demasiado pesadas como para pasearse por la ciudad con ellas.

Mucho más que un fanático de las serpientes, podemos encontrar al espabilado Snake haciendo de DJ, produciendo DVDs y música, o en su bar de pasta: “Gusto Gusto” y su tienda: “La Casita Ibicenca” en la ciudad de Ibiza. Por suerte no está solo con tanto lío: Snake conoció a quien ahora es su mujer hace 11 años. Ella no sólo le tolera esa afición por las serpientes, ¡sino que ya era dueña de 2 pitones propias! Lo que suma una feliz familia de 4: Chupito, Libel, Zen & Shiva. Pero podéis estar tranquilos, las 4 pitones de Birmania no tienen veneno y viven en total armonía con Snake, su mujer y su hijo humano de 3 años. Sin embargo, al no ser ya compañeras de paseo muy prácticas, Snake ha empezado a aplicar las habilidades domadoras de personas de sus serpientes de otra forma: Terapia de Masaje con Serpientes.
 
Para investigar bien este artículo (o podríamos decir también que por curiosidad morbosa), no sería amable no ser testigo de uno de los “masajes en pareja” de Snake. La pareja a la que iba a observar (y yo) teníamos lo que podría considerarse como un nivel sano de ansiedad “pre-contacto con serpiente”. Tras una copa o dos de cava para romper el hielo, nos trasladamos un poco reticentes a la sala de terapias de Snake. Por suerte, pronto descubrimos que las serpientes, al contrario de lo que cree mucha gente, no son en absoluto de tacto viscoso. Además, lejos de salir disparadas de sus cajas para devorarnos, se movían lentamente, casi de forma letárgica. Según Snake iba guiándolas con experta suavidad para que se deslizaran sobre la pareja, los clientes se estremecieron visiblemente al principio – cosa harto comprensible en un ser humano con instinto de supervivencia. Sin embargo, sorprendentemente, las energías tranquilas de las serpientes y la confianza que emitía su dueño pronto cambiaron el ambiente en la sala y eliminaron todo temor pre-programado. De hecho, a la media hora era ya casi imposible distinguir la carne humana de la reptiliana – los cuatro participantes parecían enroscados en una sesión de amor mutuamente terapéutica.





Incluso yo, como observador, no pude evitar desarrollar un repentino respeto por estas criaturas tan hermosamente diseñadas que se movían con tanta gracia y agilidad – y que, como pude felizmente notar, no estaban en absoluto interesadas en deslizarse dentro de ningún orificio ni estrangular a sus presas. Es difícil decir si fue el masaje profundo con movimientos de acordeón de las pesadas dorsales de las serpientes, o más bien la experiencia de enfrentar y superar el miedo con éxito, lo que hizo que nuestra pareja pareciese haber gozado tanto al final de la sesión. Por no hablar de que la serpiente siempre ha sido un antiguo símbolo mitológico que representa el “kundalini” – que se puede definir como la energía sexual. Lo que no dudo es que tan solo 30 minutos en presencia de nuestras amigas serpientes tuvieron un efecto muy positivo en todos los presentes.

Aunque la Terapia de Masaje con Serpientes pueda parecer alucinante ahora mismo, este viaje a lo desconocido me recordó que cosas como la Acupuntura, el Reiki o la Homeopatía – que ahora son tan comunes – antes también eran consideradas una locura. Parece que, según vamos abriendo las mentes a cada vez más métodos de sanación tradicional, permitimos que un emocionante mundo de terapias alternativas en constante evolución entre en escena. ¿La Terapia de Masaje con Serpientes podría ser sólo un ejemplo más de lo que está por venir? …