EDICIÓN: Febrero - Abril 2011

SIGUE A TU CORAZÓN

Texto: Jerry Brownstein
lo que hace sentirte bien es tu camino perfecto. La meditación es la técnica clásica y funciona bien con ejercicios de respiración que te ayuden a viajar hacia adentro. Meditaciones dinámicas como el Yoga, el Chi Kung y el Tai Chi te conectan con tu presencia interior, trabajando a través del cuerpo y la respiración. Estar en la Naturaleza es la manera más sencilla de fortalecer tu conexión con la sabiduría de tu corazón. Pasear por el campo, trabajar el huerto o sentarte bajo un árbol te permiten sentir la quietud que está siempre presente en la Naturaleza, y a través de ese sentimiento puedes experimentar tu propia paz interior.
 
Por supuesto que el objetivo de todo esto no debe ser pasarte la vida en la cima de una montaña en silenciosa meditación. La razón por la que es importante desarrollar una conexión fuerte con la energía de nuestros corazones es poder acceder a esa sabiduría incluso cuando tomamos decisiones sobre cómo actuar en el mundo. Seguir a tu corazón significa caminar por la vida con la energía del amor como tu guía – creando tus pensamientos, palabras y acciones de forma intencionada para que sean un claro reflejo de la bellísima persona que eres en realidad. Significa no sólo hablar sobre ello, leer sobre ello o pensar sobre ello, sino realmente vivirlo.
 
Cada persona tiene un regalo único que ofrecer al mundo. Este regalo es nuestra hermosa luz interior, emergiendo plenamente y expresándose creativamente en todos los aspectos de nuestras vidas. Es nuestro derecho de nacimiento el brillar con el resplandor total del amor, la compasión y la generosidad que están siempre presentes en nuestros corazones. Al hacerlo no sólo vivimos de forma increíblemente rica y satisfactoria, sino que además nos transformamos en una inspiración para otras personas... atesorando y cuidando ese espacio, y creando una vibración para que toda la humanidad se desarrolle hasta su más alto potencial. Así que, cuando te encuentres en una encrucijada en la vida, recuerda estas sencillas palabras: