EDICIÓN: Abril - Junio 2010

EL NUEVO ELEMENTO MUSICAL DE IBIZA

Cat Weisweiller

Ibiza es bien conocida por acoger a todo tipo de artistas, ya sean músicos, pintores o actores. Durante décadas, estos personajes han cohabitado sin problemas junto a los ibicencos, disfrutando de su cálida hospitalidad. Hay quien dice que la isla blanca ha heredado su incondicional carácter tolerante debido a su completa accesibilidad desde el mar, que durante siglos la mantuvo expuesta al paso de un sinfín de culturas diferentes. Otros prefieren creer en el poder de la llamada de la diosa de la isla, Tanit, o del dios de la música y la danza, Bes. Sea cual sea la explicación, Ibiza ha tomado a un nuevo músico bajo sus alas protectoras, Adam Lenox. Con su encantador acento de Nueva York y su sonrisa traviesa, un clásico sombrero “Pork Pie“ y el bajo siempre a mano, parece ser un buen partido.
Adam nació en Nueva York en 1968. En aquella época, su lugar de nacimiento, Greenwich Village, jugaba un papel fundamental en la redefinición del Jazz y del Rock & Roll. Al ser hijo del mundialmente conocido compositor, cantante y escritor de canciones, Bob Lenox, no es de extrañar que muchos de los grandes del Jazz le hicieran alguna vez de canguro. Creció observando a personajes como Stevie Wonder, Keith Jarrett y Kris Kristofferson, y se pasó la adolescencia viviendo en un hotel de 5 estrellas, en Delaware Water Gap, Pennsylvania, lugar muy conocido por el Jazz que allí se escucha. Adam tocaba el bajo en el trío de su padre, pero cuando no actuaba con él trabajaba con grandes leyendas musicales como: Dave Liebman (Miles Davis), Gerardo Velez (Jimi Hendrix), Lenny Kaye (Patti Smith), César Diaz (Bob Dylan) y Steve Missal (Billy Idol). El hecho de actuar por las noches con su padre frente a un público de 30.000 personas en el Festival BCVC de Folk convirtió a Adam en un habitual del conocido recorrido de las salas nocturnas de Manhattan. Pero él es una persona modesta: “Crecer en Nueva York en aquel momento era como una experiencia de “aprendizaje por osmosis”. Cualquiera en esa situación se habría dejado atrapar por el mundo de la música.”





 

A partir de los 20, Adam quiso ampliar horizontes y viajó a Europa. Iba y venía, tocando en programas de radio y televisión o de gira con producciones musicales. A los 30 decidió instalarse en Berlín. “Sentí que allí podía ganarme la vida haciendo lo mío y me sentí mucho más a gusto en Europa que en Nueva York.” En su recién hallado hogar, se puso a escribir música, producir




Ingrid Arthur de “Weather Girls” y Adam

 



discos, componer bandas sonoras para películas y a tocar el bajo de gira con “Guitar Crusher and the Midnight Rockers”, “Queen Yana” y “Pete Bender”. Mientras, su padre, que trabajó como escritor de canciones para Warner Records junto a Robert Palmer y Alan O’Day, ha sacado más de 20 discos al mercado con varias de las principales discográficas. Adam ha colaborado en muchos de ellos, ya sea componiendo o tocando. La Expo Universal de Hannover, en el año 2000, inspiró la creación de la productora musical de Adam, “Studio Artists”, que se dedicaba a crear contenidos musicales y multimedia para eventos puntuales de entretenimiento. Como Director de la compañía, Adam produjo el contenido de seis pabellones internacionales de la Expo y siguió trabajando tres años más componiendo, grabando y haciendo las coreografías de instalaciones audiovisuales para grandes eventos corporativos y fiestas locales (cultura/historia) por toda Alemania.





En 2003, el “hijo del rock” empezó a cuestionarse. “Estaba cansado de salas de mezclas, reuniones, música por ordenador y estudios de grabación con poca luz. Echaba de menos tocar en vivo. Así que formé la orquesta para eventos “Brooklyn Bridge”. Nos especializamos en Motown, Soul y Pop y contratamos sólo a los mejores vocalistas afroamericanos.







Adam y su padre Bob Lenox




Me gustó esa sensación de volver a estar en la carretera, pero nunca hubiera imaginado que podía convertirse en algo tan grande.” La popularidad de “Brooklyn Bridge” puso de manifiesto la gran demanda que hay en Europa de auténtica música americana. “La gente empezó a llamarme para más de lo mismo. ¡Era como si nunca tuvieran bastante! La expectación que esta música estaba generando me recordó mi infancia en Greenwich Village.” Adam pronto se convirtió en la persona de referencia para todo lo relacionado con la música y en 2006 nació en Berlín su agencia musical para eventos “Brooklyn Bridge Consulting”.








En 2008, su amor latente por Ibiza llamó a la puerta de Adam. Tras años de experiencia seleccionando artistas para integrarlos a diversos eventos, pensó: “Todos buscamos una razón para quedarnos en esta preciosa isla y me considero muy afortunado al haber encontrado un buen motivo para hacerlo; poco a poco me fui dando cuenta de que a pesar de haber contribuido de manera importante al mundo de la música, Ibiza no disponía de una cartera de artistas bajo un mismo techo.” Para poner remedio a esto, Adam ha creado para la isla su propia agencia musical: ibizamusicagency.com (IMA). Sus razones son sencillas: “Estoy convencido de que la música en vivo va a renacer en Ibiza, y los organizadores de fiestas ya tienen bastante en qué pensar para encima tener que buscar artistas solistas ellos mismos. En IMA, lo único que hemos hecho ha sido reunir a lo mejor de Europa e Ibiza, porque al tenerlos a todos juntos es más fácil seleccionarlos, aquí y fuera también.”








Mientras la temporada 2010 empieza ya a asomarse y los 120.000 habitantes de la isla se preparan para acoger a 4 millones más de visitantes, Adam está listo para arrancar: “Me emociona la idea de poner en marcha la agencia, que IMA juegue un papel importante en las fiestas y las convierta en eventos impecables, espontáneos e inolvidables.”
Lo que está fuera de dudas es que este pequeño paraíso “tropical” tan fácilmente accesible seguirá siendo en el futuro el escenario de muchas más bodas, fiestas privadas y eventos corporativos. Igual que hizo Pete Tong para promover la música House en la isla, Adam Lenox aporta una nueva energía alimentada por su pasión por la música en vivo. Y si la música es una de las imágenes de marca más conocidas de Ibiza, esta iniciativa sólo puede ser positiva. •

Texto: Cat Weisweiller