EDICIÓN: Octubre - Diciembre '07

FENG SHUI (2): MEDIDAS EN INMOBILIARIA










Quien desea comprarse o construirse una propiedad se lo piensa mucho: el coste, los vecinos, o cómo financiarla. Pero pocos compradores piensan si realmente es adecuada para ellos – su distribución, su posición, sus influencias o lo que la rodea. Merece la pena analizar una propiedad de acuerdo con los criterios del Feng Shui.











Estas antiquísimas enseñanzas chinas examinan la interacción entre los humanos y su entorno. Todo es “Chi”, fuerza vital, todo despierta en nosotros asociaciones positivas o negativas. Todo lo que vemos, oímos, olemos y probamos influencia nuestro bienestar. Los chinos han aplicado estos conocimientos durante miles de años. Muchos de ellos contratan a un experto para que analice el Feng Shui de un espacio vital antes de mudarse a él. Incluso algunas multinacionales consultan a especialistas en Feng Shui.












La ubicación adecuada
La elección de la ubicación por sí sola influye en el bienestar del habitante. Es preferible que una casa esté protegida por el campo que la rodea. En Feng Shui se habla de la “posición del sillón”: una casa siempre debería tener protección a sus espaldas, y estar enmarcada en sus laterales. El espacio por delante de la casa debería ser abierto. De hecho, mucha gente “desconocedora” elige propiedades construidas sobre una pendiente y con vistas. La protección lateral la pueden proporcionar árboles, colinas u otros edificios.
















El terreno debería estar libre de interferencias. Los molinos de agua o los campos magnéticos pueden dañar la salud, algo que incluso el mundo occidental ha sabido durante siglos pero que a menudo se ha olvidado. Hoy en día los servicios de los expertos en geología están haciéndose populares de nuevo. Incluso un examen a simple vista puede ser muy efectivo: la hierba debería ser regular y de color verde savia, mientras que las calvas o áreas musgosas indican patologías. Esto también es aplicable a árboles con el tronco retorcido, una horqueta en la superficie de la tierra o con virus.







La influencia del Entorno
También se debe observar toda la zona circundante con cuidado. Según el Feng Shui, todos los factores juegan un rol: ¿cómo huele el aire, hay mucho ruido de tráfico, un hospital, una chatarrería, una iglesia o cementerio cercano? Todo ello lo absorbemos a través de nuestros sentidos.









La vista también influye en el residente. ¿Ves un hermoso jardín, o el mar – o una pared, cubos de basura o un aparcamiento? Incluso el nombre de la calle juega su papel. Sin duda es más agradable vivir en el “Paseo de los Rosales” o en la “Calle del Sol” que en la “Plaza del Ahorcado” o en la “Calle Melancolía”.






La Entrada a la Casa
La entrada es lo que los chinos llaman la “boca del Chi”. Por aquí fluye la energía nueva a la casa, o dicho de forma más práctica: es la conexión de la casa con el mundo exterior. Los arbustos espinosos, las hojas marchitas o los escalones rotos no son buena señal. Lo que tú y tus invitados percibáis al llegar dejará su huella.









La entrada hacia la casa debería ser abierta y acogedora. Son ideales los caminos sinuosos, las plantas hermosas y los accesorios de jardín, una iluminación agradable y una placa con una inscripción cordial.






Una Distribución Ventajosa
La distribución de la casa debería ser todo lo cuadrada posible, ya que en Feng Shui la cuadrícula “Bagua” (ver la parte I en Ibicasa de Agosto 2007) se aplica a cada estancia. El que sean cuadradas asegura pues que no falta ninguna de las ocho áreas vitales del Bagua. Un edificio irregular, con porches y añadidos, implica una falta de áreas que puede afectar negativamente a los residentes. Esto se puede compensar, sin embargo, con elementos de Feng Shui como los móviles de viento y los cristales, o la iluminación – aunque es preferible disfrutar de una distribución armoniosa desde el principio.









El Feng Shui no es una solución mágica para erradicar todos los problemas de nuestro mundo. Pero sí es posible elegir y decorar una casa con una mejor energía. En un entorno tal, la persona estará más sana y llena de vitalidad. Y estos son los cimientos para la prosperidad y la felicidad.











...próximamente...

- Parte 3 (Ibicasa diciembre '07):
Feng Shui en el Jardín