EDICIÓN: Julio - Septiembre 2020

Renta Básica Universal

Por Jerry Brownstein
¿Qué te parecería vivir en una sociedad que le garantiza a cada ciudadano un salario mínimo durante toda su vida adulta? Esa es la esencia de lo que se denomina Renta Básica Universal (RB) o Ingreso Ciudadano, y se trata de un tema candente entre economistas y gobiernos occidentales. Andrew Yang, que se presentó como candidato a la Presidencia de EEUU en 2020, hizo de la RB uno de los ejes de su campaña, y el economista holandés Rutger Bregman ha promovido la idea de la RB por todo el mundo. Quienes están a favor de este concepto dicen que es la mejor manera de reducir la desigualdad de ingresos y proveer para quienes lo necesitan. También afirman que la RB es mucho más eficiente que los sistemas actuales y que beneficiará enormemente a la economía. Por otra parte, están los escépticos que se temen que sea demasiado costoso y que supondría un serio incentivo que haría que la gente dejase de trabajar.

Entonces, ¿cómo sería un típico sistema de RB, y cómo encajaría dentro de una economía moderna occidental? Un sistema viable tendría que ser justamente lo que su propio nombre indica: ‘Universal’ y ‘Básico’. ‘Universal’ significa que cada ciudadano tenga el derecho de empezar a recibir su renta mensual al cumplir los 21 años y que siga recibiéndola durante el resto de su vida. El dinero no es gravable con impuestos ni está condicionado: todo el mundo lo reciba, sean ricos o pobres, trabajen o no. ‘Básica’ significa que la cantidad de ese pago mensual debe ser lo justo para llevar una vida sencilla porque, si fuese demasiado alto, es posible que mucha gente decidiese no trabajar. Finlandia ha valorado la propuesta de 800 € al mes, y eso parece bastante adecuado (con los ajustes necesarios para incluir la inflación anual).   



“¿Ha llegado el momento
para una Renta Básica Universal?”

La primera pregunta que nos viene a la mente es si podemos permitirnos hacer esto, y diversos estudios económicos afirman que sí. La razón principal es que la RB sustituiría a todos los pagos de prestaciones sociales, apoyos y jubilaciones. En la mayoría de los países occidentales, el total de todos esos pagos suma más que una RB de 800 € al mes. Además, el gobierno se ahorraría el enorme coste de la burocracia que gestiona la actual red de seguridad social: jubilaciones, desempleo, prestaciones, invalideces, etc. Todas estas se verían cubiertas por la RB, que puede gestionarse en un único sistema simplificado y poco costoso.



La otra pregunta evidente es si este sistema incentivaría que la gente deje de trabajar, porque si tienen lo suficiente para sobrevivir sin hacer nada, ¿para qué ponerse a trabajar? De nuevo la palabra clave es ‘sobrevivir’, porque la RB te da solo lo suficiente para vivir una vida muy espartana. Si quieres tener más comodidades materiales en la vida, tendrás que salir a ganar más dinero. Muchos economistas sienten que los sistema actuales de ayudas son los que justamente desaniman de salir a trabajar, y que la RB sería mejor en este aspecto. Los programas sociales existentes como el seguro de desempleo y otras prestaciones pueden anular el incentivo para buscar empleo, porque quienes los reciben pueden perder algunas ayudas si se ponen a trabajar. Esto crea situaciones en las que es mejor para algunas personas no trabajar en absoluto, para no perder sus prestaciones. La RB no presenta este problema, pues todo el mundo la sigue recibiendo, trabaje o no, así que no hay ningún motivo que les impida buscar trabajo y ganar un dinero adicional.



La RB además le daría a la gente un mayor poder negociador en el mercado laboral, sobre todo en los escalafones más bajos. Si puedes vivir una vida sencilla sin trabajar, entonces el poder del jefe sobre ti se ve enormemente reducido. No estás tan desesperado como para tener que aceptar un trabajo con poca remuneración y malas condiciones laborales para poder tener un techo y comida en la mesa. Otro efecto positivo del sistema de RB es que las personas que tienen mayor necesidad podrían recibir ayuda sin sacrificar su dignidad. Remplazar los sistemas actuales de ayudas eliminaría las degradantes experiencias de tener que pasar por intrusivas pruebas de aptitud, hacer largas colas para tratar con empleados estresados, ser obligados a solicitar los trabajos peor pagados, etc. Además, el problema de que la gente defraude al sistema desaparecería porque se acabaría con la burocracia del sistema de ayudas. No habría sistema al que engañar, pues todo el mundo recibiría siempre la misma cantidad.  


“Promover la libertad personal y acabar con la pobreza”

Es fácil comprender por qué ofrecer una RB sería mucho más equitativo y eficiente que nuestros sistemas de ayudas actuales, pero, ¿qué efecto tendría en la economía en su conjunto? La mayoría de expertos sienten que una RB estimularía el crecimiento económico basado en lo que llaman el ‘efecto multiplicador’. Dicho de forma muy simple, significa que cada euro que se gasta en bienes y servicios sigue circulando en la economía, así que de hecho produce más del doble de la cantidad original en términos de valor económico. Basándose en ese principio, una RB daría un gran impulso a la economía porque ayudaría a redistribuir los ingresos entre gente que realmente va a gastarse el dinero que reciba en cosas necesarias, y esto hace que ese dinero se mueva y se ponga a trabajar en la economía.



Desde luego que parece haber mucho de bueno en la RB. Tiene el potencial de reducir el tamaño del gobierno, reducir la desigualdad y por fin acabar con la pobreza. Claramente ayudaría a los padres y madres pobres, trabajadores o solteros, y a los sin techo, pero las ventajas potenciales no se limitan a los más necesitados. Piensa en alguien que ha decidido que su pasión es ser artista, terapeuta, escritor o cualquier otra vocación que no sea remunerada de inmediato: se enfrentan a la difícil decisión de renunciar a sus sueños y conseguir un empleo convencional, o arriesgarse a ser extremadamente pobres. Con una RB tendrían suficiente para sostenerse hasta que pusieran en marcha su carrera... o encontraran una nueva. Y este elemento de libertad no solo se aplica al artista en ciernes, sino que tener la RB como red de seguridad nos permitiría a todos la oportunidad de tomarse un tiempo de pausa de su empleo... reevaluar su vida... sin el temor del colapso financiero. Así pues, ¿deberíamos abolir enteramente nuestro sistema de ayudas y sencillamente darle a cada ciudadano lo suficiente cada mes para vivir de forma austera? ¿A ti qué te parece?.